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La Costa Brava mira a Rusia para paliar la bajada visitantes nacionales

El Patronato de Turismo prevé un año con un crecimiento del 6%, como en 2017

Las perspectivas turísticas para este año en las comarcas de Girona son positivas y apuntan a un aumento del 6%, similar al de 2017. No obstante, las previsiones alertan de un posible descenso del turismo español debido a la “situación política”, que se intentará compensar con promociones específicas sobre el mercado francés, el turista principal de la Costa Brava y el Pirineo gerundense.

Los estudios apuntan también a una recuperación del turismo ruso. El objetivo del destino es recuperar los más de 330.000 turistas rusos perdidos debido a la situación política y socio-económica que ha vivido en los últimos años la Federación Rusa.

A pesar de que poco antes de los meses de verano aparecieron brotes de turismofobia —sobre todo en Barcelona pero que podía afectar a toda Catalunya—, de los atentados de agosto en Barcelona y Cambrils y de la situación política agravada entorno al 1-O, Girona cerró 2017 con un aumento de turistas del 6,53%. En 2016 este destino superó por primera vez los cinco millones de visitantes; en 2017 se llegó a los 5.675.233 y el director general del Patronato de Turismo, Ramón Ramos, augura un crecimiento similar en 2018.

Ramos, asegura que durante el último trimestre de 2017 el número de visitantes procedentes del resto de España en las comarcas de Girona no descendió, pero sí se prevé, “como consecuencia de la situación política”, un descenso en los próximos meses. No se trata de una cifra significativa, porque del 35% de turistas del Estado que visitan Girona el 90% son catalanes. Pero a pesar de ello han decidido reforzar las acciones de promoción en Francia, que es el principal país emisor y representan un 25% de los turistas.

“Los mercados del Este mostrarán un crecimiento de entre el 10% y el 20%”, vaticina el director general, quien afirma que “la meta tanto de Girona como de Cataluña en general es recuperar las cifras de mercado ruso de años atrás”. La Costa Brava llegó a contabilizar unos 370.000 turistas rusos; una cifra que tocó fondo con apenas 40.000 y poco a poco ha ido creciendo hasta una previsión para este ejercicio de 120.000. Según Ramos “en dos años deberíamos recuperar entre un 60-70% del que habíamos tenido”.

El director general apunta que el turismo ruso se está recuperando lentamente, igual que otros países del Este, y que aunque algunos escogerán el reabierto destino turco —que llegó a captar 10 millones de turistas rusos— sólo serán los que busquen grandes resorts y precios económicos. Este cliente, destaca Ramos, “no es el de Girona, porque el modelo es de hoteles pequeños y turismo familiar. Podría afectar más a la Costa Dorada”. “Turquía irá recuperando turistas, pero no nos afectará porqué en realidad se recupera el mercado” asegura. Se ha detectado una ligera ralentización a la hora de reservar las vacaciones con los touroperadores, pero tampoco preocupa porque “en la actualidad uno de cada dos turistas rusos se monta sus vacaciones”. El Aeropuerto de Girona ha crecido por primera vez en cinco años y ha llegado a 1,9 millones de viajeros, un aumento del 17%. Se prevé que en 2018 se superen los 2,1 millones.