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Las dificultades de un grupo de rock esloveno en Corea del Norte inauguran In-Edit

El festival del documental musical cumple 15 años con ofertas de todo tipo

Los miembros de Laibach en su visita a Corea del Norte.
Los miembros de Laibach en su visita a Corea del Norte.

Es un tópico pero realmente parece que fue ayer cuando el festival In-Edit comenzó tímidamente a caminar. Lo parece pero son ya quince los años que este grupo de aguerridos rastreadores culturales llevan abriendo un camino casi inexplorado por estos pagos: el documental musical presentado con todos los honores en pantalla grande. Es decir nada que ver con los docus de mediodía o de madrugada que aparecen esporádicamente en nuestros pequeños televisores. En quince años casi todos los televisores ha aumentado de tamaño pero no tanto como para que no valga la pena acudir a un cine a disfrutar de la íntima unión de vista y oído previa adquisición de un buen cubo de palomitas.

Realmente en la noche del jueves valió la pena sentarse en una butaca de la sala 5 de los multicines Aribau y dejarse arrebatar por las disparatadas contingencias de la controvertida banda de rock eslovena Laibach en su primera (y, sin duda, última) visita profesional a Corea del Norte invitados para festejar el 70 aniversario de la independencia del país. El film de Ugis Olte y Morten Traavik inauguró la decimoquinta edición del In-Edit barcelonés, se agotaron las entradas y el público eminentemente joven (más hipster que poligonero) recibió y despidió la cinta y a sus dos directores presentes en la sala con una ovación.

Una vez más en la pantalla la realidad superó a la ficción. Liberation Day, la película seleccionada para inaugurar el certamen, podría ser una eficaz comedía (en muchos momentos el público rió a gusto) si no fuera porque todo lo narrado es absolutamente verídico y de gracioso tiene bien poco: de la incomprensión a la censura siempre, eso sí, en un tono extremadamente respetuoso por ambas partes. “Escogimos esta película porque habla del presente que estamos viviendo”, explicó Luis Hidalgo, director artístico del certamen. “Muestra muy bien la intención del festival de reflejar el mundo que nos rodea”.

La decimoquinta edición del festival In-Edit alzó el jueves el telón y no lo bajará hasta el domingo 5 de noviembre con ofertas musicales cinematográficas de todo tipo y su epicentro siempre en los cines Aribau. Desde la música más clásica (por ejemplo un entrañable docu sobre Alicia de la Rocha: Les mans d'Alicia, domingo 29 y jueves 2) hasta historias tan increíbles como las lolitas bailarinas japonesas y su relación con sus fans adultos (Tokyo Idols, sábado 28 y domingo 5). Entre estos dos extremos casi todo cabe: la revolución jazzística de John Coltrane (Chasing Trane, sábado 28, domingo 29 y sábado 4), el amor por los sintetizadores analógicos de Suzanne Ciani (A life in Waves, domingo 29 y sábado 4), la nostalgia del casete (Cassette: A documentary Mixtape, sábado 28 y domingo 5), la tumultuosa vida de Marianne Faithfull (Faithfull, miércoles 1 y sábado 4) o el punk gay de los ochenta (Queercore: How To Punk A Revolution, sábado 28 y lunes 30). Uno de los platos fuertes del certamen llegó en el auditorio del CCCB con el estreno del film My life story de Julien Temple. La proyección contó con la presencia del director con un concierto en directo en el que el protagonista de la película, Suggs, cantante del mítico grupo Madness, repasó su historia musical.