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Un espía imperial en Mallorca

Carme Riera y José Carlos Llop se estrenan en el teatro con montajes sobre el archiduque Luis Salvador y su amante payesa

Andreu Benito como el arcchiduque Luis Salvador en 'Les darreres paraules'.
Andreu Benito como el arcchiduque Luis Salvador en 'Les darreres paraules'.

La escritora Carme Riera debuta en el teatro adentrándose en los secretos del archiduque Luis Salvador (1847-1915), primo de la emperatriz Sissi y descendiente de la poderosa dinastía imperial de los Habsburgo. El montaje, Les darreres paraules,se estrenó ayer en el Teatre Principal de Palma protagonizado por el gran Andreu Benito. En la obra el aristócrata, enfermo y anciano, decide saldar cuentas con su pasado. Por eso meses antes de morir le dicta a su secretario (interpretado por Josep Orfila) sus confesiones, a las que nadie podrá tener acceso hasta 25 años después, cuando estén muertas las personas que figuran en una lista que confecciona.

Les darreres paraules, dirigida por Rafel Duran, también da nombre a la novela con la que Riera ganó el año pasado el Premio BBVA Sant Joan. “Fue un personaje complicado, autoritario, poliédrico. Se sentía poderoso pero a la vez iba sucio y confraternizaba con los criados. Vivió un momento histórico importantísimo”, cuenta la autora sobre el archiduque, miembro de una casa imperial maldita además de mecenas, autor de una extensa obra científica, espía, viajero incansable y bisexual.

El montaje aborda en primera persona las extrañas muertes de su familia junto a su papel en el estallido de la Primera Guerra Mundial: “Si ahora que Austria está en guerra se conociese parte de lo que quiero explicar sería calificado de antipatriota y quién sabe si no enviado al frente de un pelotón de fusilamiento”, se lamenta el archiduque moldeado por Riera. Su fantasma ha perseguido a la escritora desde niña, cuando veraneaba muy cerca de los antiguos terrenos del Príncipe de la Toscana y un tío abuelo llevó a casa restos de sus yates Nixon.

El aristócrata descubrió la isla en 1867. Adquirió extensas y privilegiadas posesiones, se dedicó al cultivo de la vid a la vez que financió proyectos importantísimos para el desarrollo de Baleares. “Destacaría el trabajo que hizo en Mallorca, Menorca e Ibiza junto a sus muchos colaboradores por ejemplo en la exploración de las Cuevas de Manacor, el descubrimiento del río Martel, su apoyo a la investigación oceanográfica, su labor en la Serra de Tramuntana y, ante todo, la preservación del territorio... ¡Se moriría de pena si volviese a Mallorca ahora!” se lamenta la académica. "Al principio su prima Sissi no quería viajar a Mallorca porque creía que después no iba a gustarle el palacio que se había construido en Corfu. Decía que los sueños es mejor no cumplirlos”, relata la autora de Dins el darrer Blau, quien no sabe si escribirá de nuevo teatro.

El príncipe, que dominaba el catalán, reunió su conocimiento del territorio en Die Balearen y Riera tropezó de nuevo con su fantasma en verano de 2015, cuando desmontaba una exposición que había comisariado sobre él. “Sentí que me hablaba. Me puse a escribir lo que acabó siendo un monólogo. En la obra la acción es escasa, la palabra es la protagonista”.

El montaje se representará hasta el 20 de octubre. Después recalará en el Teatre Principal de Maó y el año que viene en el Teatre Nacional de Catalunya (TNC).

La figura del Archiduque sigue fascinando en Baleares. Por eso desde la semana pasada en el Teatre Principal de Palma se escenifica La nit de Catalina Homar, un montaje con el que el escritor José Carlos Llop debuta también en el teatro. La obra es un monólogo sobre la payesa de Valldemosa amante de Luis Salvador.

Catalina rompió moldes, dedicándose a trabajos en el campo reservados hasta entonces para el hombre. Su relación con el archiduque escandalizó a la sociedad de la época, que la condenó al ostracismo. Él, en cambio, escribió una biografía sobre la jornalera que llevó con tanto aplomo las riendas de su finca S'Estaca. Juntos acudieron a recoger un primer premio por sus vinos en la Exposición Universal de Barcelona de 1888. Llop rescata la historia de Catalina, que podrá verse junto a Les Darreres Paraules en funciones consecutivas hoy y mañana.