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El PDeCAT vincula la cena secreta de Iglesias y Junqueras a un pacto de izquierdas

“Huele a tripartito”, lanzó ayer la coordinadora general de la antigua Convèrgencia, Marta Pascal

La cena secreta que los líderes de Podemos, Pablo Iglesias, y Esquerra Republicana, Oriol Junqueras, mantuvieron el sábado en Barcelona ha levantado las suspicacias del Partit Demòcrata Europeu Català (PDeCAT), al producirse justo cuando los independentistas preparan el referéndum ilegal del 1 de octubre. “Huele a tripartito de izquierdas”, lanzó ayer la coordinadora general de la antigua Convèrgencia, Marta Pascal, una idea que el partido presidido por Artur Mas está explotando para frenar su caída en las encuestas.

Oriol Junqueras y Pablo Iglesias, el sábado en la manifestación en Barcelona contra el terrorismo. En vídeo, declaraciones de Irene Montero (Podemos).

Pascal se mostró “sorprendida” por la cena que compartieron Iglesias y Junqueras en el domicilio del empresario Jaume Roures tras la manifestación contra el terrorismo del sábado en la capital catalana. Lamentó que los republicanos “estén más pendientes de lo que viene después del referéndum” que de la propia consulta, en referencia a posibles alianzas electorales. La dirigente del PDeCAT quiso advertir de que “viene una alianza de izquierdas” en Cataluña, en una entrevista a Onda Cero.

La formación convergente trata desde hace meses de marcar perfil propio y deshacerse de los dos partidos que están apagando su imagen de partido de gobierno. Hace escasos días Pascal aseguró que tras el referéndum su formación romperá los lazos con la CUP.

Fuentes cercanas a algunos de los participantes en esa cena, que desveló El Confidencial, negaron que durante la misma se consensuaran alianzas postelectorales, aunque sí se analizaron los escenarios que se abren el 2 de octubre. No obstante, estas fuentes aseguran que los republicanos mantienen también en privado que su intención pasa por celebrar un referéndum y lograr la independencia de Cataluña. Durante el encuentro, en el que participaron también Marta Rovira y Oriol Soler por parte de los republicanos y Xavier Domènech en representación de Podemos, no se llegó a cerrar ningún acuerdo. Los asistentes sí pudieron conocer cuáles son los planteamientos del resto de interlocutores.

Uno de los temas tratados en casa de Roures fue la posibilidad de que las formaciones soberanistas, entre ellas ERC, se sumen a una eventual moción de censura que Podemos quiere que el PSOE presente contra Mariano Rajoy. Esa posibilidad podría salir adelante si las fuerzas independentistas se avienen, con la abstención del PNV. Iglesias presiona para forzarla, después de que su intento en junio de desbancar a Rajoy de la presidencia del Gobierno no saliera adelante por falta de apoyos. Entonces ERC ya apoyó a Unidos Podemos.

La Operación Cataluña, a la fiscalía

Catalunya Sí Que Es Pot quiere trasladar a la fiscalía las conclusiones de la comisión de investigación de la llamada Operación Cataluña, que ha investigado en el Parlament las supuestas actuaciones de instituciones del Estado para desacreditar a líderes independentistas. Finalizados los trabajos, los grupos parlamentarios de Junts pel Sí, Catalunya Sí Que Es Pot y la CUP registraron ayer sus conclusiones —el resto de grupos abandonó la comisión—, que se votarán hoy. Las tres formaciones creen probado que el Gobierno conocía los trabajos que se llevaban a cabo para desprestigiar a políticos catalanes.

Mientras que a Iglesias le interesaba explorar ese flanco, Junqueras prefirió variar el tema de conversación y llevarlo hacia la consulta ilegal prevista para el 1 de octubre por el Gobierno catalán. El presidente de ERC confirmó la decidida apuesta del Gobierno catalán y de Junts pel Sí por celebrarlo, pese al desafío que supone para el Gobierno central, que lo prohibirá. Y consciente de que la votación, si se celebra, requerirá el concurso de los partidarios del no para darle legitimidad, abordó uno de los grandes fracasos de los independentistas: su incapacidad para lograr sumar a Catalunya en Comú, el nuevo partido que lideran Ada Colau y Xavier Domènech, y el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona.

No obtuvo respuesta. Los comunes, entre ellos Domènech, se resisten a dar su apoyo a una votación que consideran que no reúne las garantías para poder ser efectiva. Sin embargo, tomarán una decisión definitiva en septiembre, una vez que la convocatoria tome forma con la aprobación de la ley que debe blindar el 1-O. La ausencia del líder de Podem, Albano Dante Fachin, en la cena secreta con ERC, demuestra asimismo lo alejados que se encuentran Iglesias y su dirección catalana.