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Los Mossos investigan la muerte de una madre y su hijo en Barcelona

La policía encontró una nota de despedida de ambos. La principal hipótesis es que el hijo acabó con la vida de su madre y, posteriormente, se suicidó

El piso donde han sido halladas las dos víctimas.
El piso donde han sido halladas las dos víctimas.

Los Mossos d’Esquadra investigan la muerte de una mujer de 59 años y de su hijo, de 30, en Barcelona. A las cuatro de la tarde de este jueves, la policía catalana recibió un aviso de que había dos cuerpos en el interior de un piso, en el número 539 de la calle de Còrsega. La primera hipótesis apunta a que el hijo mató a su madre y, posteriormente, se suicidó, según fuentes del caso. La policía encontró una nota de despedida que decía que ambos querían quitarse la vida, según fuentes policiales. Y explicaba el método de muerte de la mujer, ingiriendo pastillas y alcohol. Ella presentaba dos disparos y la otra víctima, un tiro, según esas mismas fuentes. En el domicilio los agentes encontraron dos armas, y balas del calibre 22.

El lunes de esta semana murió el padre y marido de las víctimas por una enfermedad, según explicaron diversos vecinos. Eso afligió de manera severa a la mujer, que incluso explicó a sus familiares que no deseaba seguir con vida sin él, según relataron dos de sus vecinas, Patricia Ríos y Lita Luhan. Ambas destacaron la bondad del hombre fallecido. “A pesar de estar mal de salud, era un hombre que siempre cedía el paso en la escalera”, remarcó Luhan. Al hijo de la pareja lo describieron como un joven “muy grandote”, de casi dos metros, introvertido, que rehuía el saludo.

Cintia, vecina puerta con puerta con las víctimas, aseguró que la madrugada del miércoles al jueves oyó mucho ruido, como una “pelea”, que se alargó de medianoche hasta las dos de la madrugada. Pero nunca antes había escuchado ningún ruido en el piso de la familia, que describieron como discreta. Las dos víctimas, españoles, llevaban unos 30 años viviendo en el edificio.

Los vecinos del primero, que conocían a las víctimas y que llevan 50 años en el bloque, explicaron que padre e hijo trabajaban juntos en el campo de tiro de Montjuïc; la madre era ama de casa.

A las nueve de la noche de ayer, el ambiente en el edificio era de tranquilidad. En la actualidad, la mayoría de los inquilinos de la vivienda, muy cercana a la popular Sagrada Familia, son extranjeros. Incluso algunos no se habían enterado de la muerte de sus vecinos.