Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia

Un contagioso toque de sofisticación

La voz profunda y de tonos bajos estremecedores de la exmodelo francesa Imany dejan huella en el Palau de la Música en el inicio del 15º festival Mas i Mas

Un momento de la actuación de Imany en el Palau de la Música.
Un momento de la actuación de Imany en el Palau de la Música.OSCAR SANZ

La 15ª edición del Festival Mas i Mas no pudo empezar mejor. Todo un Palau de la Música en pie, bailando, cantando y aclamando a una artista que por aquí es casi una desconocida: Imany. Un público que siguió cantando entusiasmado, como si de un inmenso coro se tratara, cuando el concierto acabó y fue la propia cantante la que tuvo que hacerlos callar minutos después para poder ofrecer un bis. Tras la apoteosis del sábado, el nombre de esta exmodelo francesa de origen comorense tendrá un antes y un después en el panorama barcelonés.

No era la primera vez que Imany cantaba en el Palau. Ya inauguró otro festival Mas i Mas hace cuatro años, entonces de forma casi clandestina, pero la gente que la vio no la ha olvidado y el boca-oreja funcionó de maravilla a pesar de que sus discos simplemente no existen en el mercado español (otra cosa son las descargas de las que no puede tenerse constancia geográfica). A partir de ahora, en los corrillos barceloneses se hablará de Imany en otro tono.

Imany

15º FESTIVAL MAS I MAS

Palau de la Música Catalana

Barcelona, 28 de julio de 2017

Imany exteriorizó una elegancia despreocupada y cercana. Luciendo primero una cazadora multicolor muy chic y, cuando el calor apretó, la camiseta negra de una boutique parisiense aún más chic, ofreció un concierto totalmente en inglés y lo impregnó de ese toque de sofisticación que sabe ponerle a todo lo que toca, desde sus movimientos felinos hasta un diseño de luces soberbio. Imany se mostró como una auténtica bestia de escenario. Domina el entarimado y sabe cómo meterse al público en el bolsillo sin esfuerzo. Con una voz profunda, unos tonos bajos estremecedores, la francesa se paseó por el soul contemporáneo sin eludir toques roqueros o discotequeros (dentro de un límite, claro). Unos magníficos arreglos en los que siempre destacaban la presencia nada habitual en estos lares de dos violonchelos, imprimiendo a la banda un sonido cálido y sumamente distintivo.

Entre sus composiciones aparecieron versiones potentes y personales de Queen (Bohemian Rhapsody) o Whitney Houston (I wanna dance with somebody) y citas explícitas que fueron de The Animals a Grace Jones pasando por el bugalú de Joe Cuba. Noventa minutos en los que se mantuvo un clímax constante que llevó a su público, que conocía las canciones y las cantaba, de sobresalto en sobresalto hasta el frenético final que marcó Silver lining (clap your hands).

Inauguración de gala para un festival que no solo celebra su decimoquinto aniversario sino que este año, por primera vez, extenderá sus tentáculos hasta el Teatre Grec durante todo el mes de agosto, con presencias de tanto empaque como Eva Yerbabuena, Paco Ibáñez o los Mambo Jambo.

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