Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Pepe Gimeno: “Falta un comisario de limpieza visual de la ciudad”

El diseñador gráfico muestra sus trabajos artísticos hechos con residuos en el Espai d’Art Contemporani El Castell de Riba-Roja.

Pepe Gimeno ante una de sus obras
Pepe Gimeno ante una de sus obras EAC

Cuando Pepe Gimeno (Valencia, 1951) comenzó a trabajar con materiales de desecho, cosas encontradas en la calle, más de uno de sus vecinos temió tener como vecino de puerta a un afectado por el Síndrome de Diógenes viéndolo entrar cada día cargado con bolsas repletas de fragmentos, trozos de arpillera, alambres, maderas, hierros, tapones, restos vegetales y orgánicos, etc. Una parte de todo aquel material acabaría transformando en signos, formas, un vocabulario expresivo de imágenes que ha ido construyendo a lo largo de todos estos años en diferentes proyectos. Ahora, por primera vez, se pueden ver reunidos en el Espai d’Art Contemporani El Castell de Riba-Roja, un espacio que se suma a la red de centros locales dedicados a los lenguajes artísticos contemporáneos.

La exposición se presenta bajo el título No solo mires. Escucha y se podrá ver a lo largo del verano.

“Es un resumen del trabajo realizado desde el año 2002 hasta la actualidad, desde mis primeras obras con este material de desecho que he ido encontrando, componiendo, ordenando, dándole un significado”. Sobre la relación entre diseño y arte: “Así como hay que diseñadores que piensan que diseño y arte no tienen nada que ver, yo en esto discrepo. Creo que poseen una base común, a partir de ese lenguaje visual que los dos comparten”. “Lo que diferencia al diseño del arte son los objetivos, mientras la plástica te permite la experimentación, en el diseño, puedes experimentar hasta un cierto punto, estás obligado a hacer una cosa que funcione”.

Una larga trayectoria como diseñador gráfico –camino del medio siglo- que se ha visto recompensada con el premio honorífico que la Asociación de Diseñadores de la Comunidad Valenciana entregaba por primera vez en sus galardones anuales. “Los premios siempre son gratificantes y más si te los dan los propios compañeros” comenta Pepe Gimeno.

Sobre la dualidad como diseñador y creador plástico: “Creo que hay vasos comunicantes porque mi cultura como diseñador se refleja, sin quererlo, en mi expresión artística, y en mi expresión artística se refleja mi trabajo como diseñador”. “Es curioso, pero siempre intuyo cuando detrás del trabajo de un creador plástico ha habido previamente una fase o etapa como diseñador”.

Sobre el momento creativo y profesional del diseño en Valencia señala “el buen nivel”. “Es mucho mejor la oferta de diseño que la demanda de diseño. Desgraciadamente el nivel de encargo es muy inferior a la oferta de diseño, y es una pena porque creo que se está infravalorando, infrautilizando la oferta que hay de diseño y de diseñadores. No se acaba de aprovechar el talento que está emergiendo”. Reconoce una mejor coordinación entre diseñadores e instituciones en estos últimos tiempos. ”Creo que hay más interés, se está colaborando más con la asociación de diseñadores, se están planteando los trabajos de una manera más organizada, más integral, por llamarle de alguna manera. Y eso se nota”.

“Es cierto que no es un momento brillante a nivel de encargos por los presupuestos, pero los pocos recursos que hay creo que se están comenzando a utilizar de una forma proporcionada”. “Es una dinámica que está arrancando y lo ideal sería que se siguiera potenciando más allá de los cambios políticos”. Señala como factores positivos la convocatoria del 9 d’Octubre. “Este año se hace de una manera global, Ayuntamiento, Generalitat, una imagen única para la fiesta, frente a pasadas ediciones donde nos encontrábamos con tres o cuatro propuestas y además compitiendo entre sí, un poco como un reino de taifas”.

Reconoce que la imagen visual de la ciudad de Valencia por los que respecta a comunicación y diseño gráfico ha mejorado en muchas cosas. “Hemos sufrido una carencia a nivel de rotulación muy importante, que ahora, gracias a toda esa generación de jóvenes diseñadores que han salido de las escuelas se está visualizando en bares, cafeterías, tiendas, pero seguimos soportando una gran polución visual”.”Creo que hay una saturación, una sobrecarga de cosas absolutamente innecesarias”.

Y sugiere. “Debería haber un comisario de limpieza visual de la ciudad”. Y recuerda con humor su “affaire Warhol” a raíz de la tipografía creada en homenaje al artista neoyorquino. “Pecamos un poco de cándidos, la Fundación Warhol se nos echó rápidamente encima y tuvimos que cambiarle el nombre, así que en vez de Warhol le pusimos Pepe”. Y en ese equilibrio o balance entre diseño y plástica confiesa: “En el campo de las artes plásticas he podido hacer proyectos que por supuesto nunca hubiera podido realizar o me hubieran encargado en el estudio del diseño”.

Más información