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OPINIÓN

Los incendios de hoy se originaron hace años

El autor advierte de que la solución a los fuegos forestales debe ser multidisciplinar

Fotografía facilitada por la Diputación de Castellón de bomberos en la Sierra Calderona.
Fotografía facilitada por la Diputación de Castellón de bomberos en la Sierra Calderona. EFE

Los bomberos forestales helitransportados y terrestres en cada incendio nos dejamos la piel, el sudor y alguna lagrima en nuestras labores, podremos quejarnos de la precariedad y falta de medios o de la paupérrima formación y organización de los mandos, podremos denunciar la falta de hidrantes o de planes de autoprotección, pero donde hoy pondré la atención es en reseñar que la desgracia que asola Gátova y Segorbe se originó hace años.

Lo hizo en los despachos por su inacción, falta de previsión y planificación preventiva. El principal motivo es el abandono de nuestras zonas rurales, el crecimiento desmesurado y poco regulado de la vegetación, la falta de flexibilidad, inversión e innovación de las administraciones en el cuidado de las zonas rurales.

En un mundo dinámico tenemos que replantearnos la adaptación al cambio climático y es algo que no debemos obviar en los nuevos escenarios, son retos que debemos asumir para poder ser eficientes en la conservación del hábitat en que vivimos, que bebemos su agua, respiramos su aire, nos alimentamos de sus tierras y heredarán nuestros hijos.

En la Comunidad Valenciana venimos de un año con un invierno seco, una primavera cálida y una entrada de verano anticipada y más calurosa de lo normal con lo que la velocidad de los incendios es mucho más rápida, es una dimensión diferente y un nuevo planteamiento para la formación de los equipos de extinción.

No debemos dejarnos llevar por la estulticia primitiva de análisis simplistas de las redes sociales, repito, el problema es complejo, dinámico y las soluciones multidisciplinares y de profundo calado, tales como atender las zonas rurales abandonadas, los bosques y bancales no cultivados, la gestión sostenible de nuestro paisaje forestal, que además sufre estrés hídrico.

Visto que las "no planificaciones" del Gobierno anterior no dan buenos resultados, la pregunta es: ¿qué hacemos con nuestros montes, cómo los gestionamos, qué retos y nuevas políticas empezamos hoy para que den resultados en 30 años? No hacer nada no es una opción realista.

Dionis Montesinos es portavoz de la Asociación Nacional de Bomberos Forestales