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Cinco días en prisión por enviar “por error” a un chat de madres pornografía infantil

El juez deja en la libertad con cargos a dos mujeres de Vilanova que distribuyeron el vídeo

Un 'mosso' rastrea un ordenador con material pedófilo.
Un 'mosso' rastrea un ordenador con material pedófilo.

El juzgado de instrucción número 7 de Vilanova i la Geltrú ha decretado la libertad con cargos para dos mujeres encarceladas por poseer y difundir un vídeo de pornografía infantil, según fuentes judiciales consultadas por EL PAÍS. Ambas, de 36 y 43 años, cuñadas y madres de familia, han permanecido cinco días en la cárcel por el envío de las imágenes a un chat de padres y madres de una escuela de la ciudad. Al juez le pareció sospechosa su declaración ante la policía, después de que ambas no colaborasen ni detallasen inicialmente el origen de ese vídeo que se ha hecho viral. Las imágenes llevan un archivo de audio en árabe donde se pide ayuda para localizar a la madre del bebé víctima de la agresión sexual.

Las mujeres fueron detenidas el día 21 de febrero. Todo empezó cuando una de las mujeres envió "por error", según su declaración, las imágenes a un chat de padres de una escuela de Vilanova. Después de la reacción del resto de miembros del grupo, donde le decían que era muy grave y que debía denunciarlo o la denunciarían, la mujer acudió a comisaría. Allí evitó explicar que había sido su cuñada quien se lo había mandado inicialmente, y pidió al traductor que mintiese y le diese un número cualquiera a los agentes, según fuentes policiales. Los investigadores tomaron declaración a su cuñada, que explicó que se lo habían enviado desde Marruecos, y las dos quedaron detenidas. Cuando pasaron a disposición judicial, el juez en funciones de guardia ordenó su ingreso en prisión.

Fuentes judiciales subrayan la desproporción de la medida preventiva, que en muchas ocasiones no se aplica ni a pedófilos a los que se les encuentra varios vídeos que han buscado en internet y que se han bajado. Los Mossos siguen investigando cuál puede ser la implicación de las mujeres, que no creen que sean pedófilas ni que hayan participado en su elaboración. Las imágenes se han difundido en Europa y en países como Libia, y no descartan que lleven tiempo circulando. En el vídeo no se puede identificar ni al bebé ni al agresor, ambos de piel blanca.

La distribución de este tipo de vídeos está castigada con penas de uno a cinco años de cárcel. Ahora los Mossos han pedido que nadie reenvíe las imágenes porque hacerlo supone un delito, como ha pasado con las dos mujeres de origen marroquí. Y en caso de haberlas recibido, solicitan que las borren del terminal. También rastrean el origen de la grabación para ver si pueden localizar al autor y a la presunta víctima, algo que parece bastante complicado.