Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Foment evita expulsar a Cecot por “la unidad empresarial”

Las entidades llegan a un acuerdo en el que la organización vallesana se compromete a seguir los estatutos de la patronal

El presidente de Cecot, Antoni Abad.
El presidente de Cecot, Antoni Abad.

No habrá ruptura entre Foment y Cecot. Las dos entidades rubricaron ayer un acuerdo que pone fin a la crisis desatada el año pasado y en la que se llegó a barajar la expulsión a la organización del Vallès. La junta directiva de la patronal que preside Joaquim Gay de Montellà aprobó ayer la continuidad de Cecot dentro de la gran patronal catalana “con la voluntad de resolver y prevenir dificultades para la unidad empresarial”, pero la obliga a acatar las normas internas.

“Foment es la confederación empresarial de las organizaciones sectoriales, territoriales y empresas de Cataluña”, aclara la nota, consensuada por ambas entidades y en la que se explican las bases del acuerdo. Cecot acepta ceñirse así al principio de jerarquía de la confederación y acatará las normas de funcionamiento de la cúpula patronal catalana aprobadas en abril de 2016, “entendiendo que no suponen ninguna restricción a la libertad de opinión que ampara el código ético y de buen gobierno de Foment y a la gestión de los proyectos generados y ejecutados por las organizaciones territoriales”.

“El futuro es colaborativo y, por tanto, hay que potenciar acuerdos entre las organizaciones para sumar sinergias y dotar de mejores servicios a las respectivas empresas asociadas”, puntualiza el comunicado posterior a la reunión de la junta.

La relación entre Foment y la patronal vallesana, liderada por Antoni Abad, se había enrarecido en los últimos años a raíz de los posicionamientos proindependentistas de la segunda entidad, en contra de la posición de negociación entre los gobiernos central y autonómico defendida por Gay de Montellà y su antecesor Joan Rosell, actual presidente de la patronal española.

Foment consideraba además que Cecot se extralimitaba en su ámbito territorial —el Vallès—, por ejemplo, al celebrar la Nit de l’Empresari en Barcelona o tener un canal directo de interlocución con la Generalitat en asuntos que en teoría corresponderían por jerarquía a Foment. Abad también ha anunciado que quiere disputar a Gay de Montellà el liderazgo de Foment en las próximas elecciones, que se celebrarán en 2018.

Tensión en diciembre

La tensión entre ambas entidades llegó a máximos en el último trimestre del año pasado, cuando el propio presidente de Foment planteó la expulsión de Cecot de la patronal. En octubre, el comité ejecutivo de la confederación encargó un informe para establecer si la expansión territorial de Cecot “entraba en conflicto” con los estatutos.

En diciembre, la asamblea de Foment frenó una propuesta de Gay de Montellà, que pasaba por suspender durante un año la asociación de Cecot. Esa propuesta fue finalmente corregida por el comité de dirección que, al considerar que se trataba de una medida que no zanjaba la crisis, optó por crear una comisión bilateral de estudio de los estatutos para ver si Cecot realmente incumplió y si estaba dispuesta a acatar en el futuro el reglamento.

“Hemos hecho un ejercicio de diálogo, de sentarnos a hablar y valorar mucho la unidad”, explicaron ayer fuentes de Cecot. La organización del Vallès es consciente que su actividad, en solitario, sería más difícil de ejecutar y necesita del paraguas de Foment.

El acuerdo, finalmente, asegura que la entidad del Vallès “reconoce la representatividad de las organizaciones territoriales de Foment en sus respectivos territorios” y “velará y reforzará los controles de los actuales sistemas y procedimientos de promoción asociativa”, sobre todo en el ámbito de la imagen.