Las familias de los asesinados en Cash Record de Lugo acusan a un hostelero

El reponedor Esteban Carballedo y la cajera Elena López fueron acribillados a tiros hace 23 años y la investigación sigue abierta

Familiares de las víctimas del crimen de O Ceao, con las fotos de los asesinados, en 2011.
Familiares de las víctimas del crimen de O Ceao, con las fotos de los asesinados, en 2011.pedro agrelo

Van para 23 años, se cumplen el 30 de abril, del doble crimen del Cash Record en el polígono industrial de O Ceao, en la capital lucense, sin que se haya resuelto, pese a la prorroga de un año y medio que se cumple en junio, dictada por el juzgado de primera instancia de Lugo que lleva la instrucción.

Las familias del reponedor Esteban Carballedo y de la cajera Elena López, que fueron acribillados a tiros en 1994, no dudan de la culpabilidad del principal y único investigado, que fue lo que motivó esa prorroga. Se trata de un hostelero que hoy reside en Burgos, pero que en aquel momento era propietario de un negocio en la rúa Nova, el Bar Los Ángeles, donde comenta la hermana de Elena que era “vox populi que allí se traficaba con armas y con drogas”.

Isabel López, que fue la que halló los dos cadáveres sobre las ocho menos diez de la tarde de ese 30 de abril en esa nave industrial, se ha quejado de que no se haya hecho caso a las nuevas diligencias que ha pedido el abogado de las familias de las víctimas, Gerardo Pardo de Vera. “Tenemos papeles que lo certifican, que nuestro abogado ha pedido cosas y la última contestación que tenemos es de octubre y la fiscalía no pide diligencias, se limita a informar simplemente. La policía dice que no tiene por dónde tirar y a nosotros no nos parece así”, protesta ella.

Las familias, unidas por el suceso, ha amenazado que “harán un último intento". "Si no, vamos a tomar medidas de presión de otro tipo”. “No lo vamos a dejar así”, insiste López. La mujer recuerda que había “un imputado”, que eso fue lo que forzó la prorroga de un año y medio al declararse la causa, con el nuevo código penal que frena las instrucciones en el tiempo como máximo hasta un año y medio, como “compleja”.

La hermana de Elena constata que “la policía dice que considera la investigación agotada, pero agotada es cuando haces lo que te solicitan, que son las declaraciones que pidió nuestro abogado, al que no contestan”, clama.

En cuanto al investigado que llevó a ampliar la instrucción, ella explica que no declaró. Se aferra a que “él estuvo detenido en la prisión de Bonxe" y "hay personas que testifican que efectivamente él dijo que había sido él (el autor del doble crimen)”. “Se pidió que fueran a declarar pero en ningún momento los han llamado. Lo hemos solicitado varias veces pero no nos contestan, queremos que se siente en el banquillo”, expresa desesperada su deseo de que se haga "justicia".

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