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Un ‘agujero’ de 19 millones aboca a Unió Democràtica a la liquidación

El partido tiene desde septiembre 2.500 euros mensuales para pasar el año

Ramon Espadaler, junto a Josep Antoni Duran.
Ramon Espadaler, junto a Josep Antoni Duran.

El agujero patrimonial de 19,12 millones de euros con el que Unió Democràtica de Catalunya (UDC) se plantó al concurso de acreedores la aboca al proceso de liquidación. Ese es el “escenario más realista” que ve el informe del administrador, que ve “poco probable” un acuerdo del partido con los acreedores. El documento atribuye la situación de la formación a la caída de ingresos por quedarse sin representación parlamentaria. Sin embargo, también señala una estructura “sobredimensionada” en un partido que acumulaba unas pérdidas de 16,5 millones de euros.

El informe del administrador concursal (Deloitte), al que ha tenido acceso EL PAÍS, admite que la “situación que está atravesando UDC” es “inédita en el panorama concursal español”, puesto que “nunca antes” un partido se había declarado en concurso. Además de las diferencias entre una formación política y una empresa, el administrador se ha encontrado con más dificultades, puesto de “determinada documentación que podría ser relevante” no fue proporcionada, como la evolución del número de militantes o la información contable de algunas federaciones territoriales.

La fotografía final del patrimonio de Unió es la de un partido con un activo de 3,8 millones de euros y un pasivo de 23 millones, lo cual arroja un agujero patrimonial de 19,12 millones. Los activos son sobre todo a la sede central de la calle de Nàpols de Barcelona y un local de Tàrrega, así como deudas de varios cargos del partido y afiliados que ascienden a 14.520 millones. Con anterioridad, en diciembre de 2015, UDC ya se había vendido cinco locales en Lleida, Girona y Tarragona por 1,8 millones.

Deudas bancarias

En cuanto a las deudas, se trata sobre todo de créditos con entidades financieras. Los principales acreedores son CaixaBank (9,2 millones de euros), Banco Santander (3,9 millones), BBVA (3,2 millones), Ibercaja (1,16 millones) y FCC Construcción (un millón). De hecho, el administrador considera que la “elevada deuda financiera” es uno de los motivos que llevaron a UDC a concurso.

En el repaso de las causas de la situación de UDC, el administrador destaca la caída de ingresos tras los “resultados negativos obtenidos” en las elecciones generales y autonómicas de 2015. “A consecuencia de la pérdida de representación parlamentaria y, por consiguiente, de influencia de la concursada en la actualidad política, provocó un descenso de aportaciones de militantes y donaciones de afiliados”, sostiene el texto. De hecho, los ingresos en los nueve primeros meses de 2016 se desplomaron un 80% y, según el informe, UDC disponía de 2.500 euros mensuales para pasar lo que quedaba de año. De las 86 cuentas abiertas en varias entidades financieras, UDC solo tenía seis en positivo. El resto estaban en descubierto.

El administrador también considera que “a lo largo de todo el periodo de análisis” —de 2013 a la actualidad— el partido mantuvo “un importe sobredimensionado de costes de estructura” en relación a su cifra de ingresos. El partido llegó a tener 18 trabajadores, si bien la situación por la que atraviesa lo llevó a presentar un Expediente de Regulación de Empleo que dejó la plantilla en cuatro personas.