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Abad anuncia su intención de liderar Fomento ante la amenaza de expulsión

La patronal catalana volverá a valorar si echa a Cecot el próximo lunes

El presidente de Cecot, Antoni Abad.
El presidente de Cecot, Antoni Abad.

Apenas seis meses ha durado la tregua en el seno de la patronal Fomento del Trabajo. Después de tratar de atar corto a la organización empresarial vallesana Cecot para que no actuara en toda Cataluña, la junta directiva de la confederación que preside Joaquim Gay de Montellà votará el próximo lunes de nuevo si expulsa a la entidad de Terrassa. Sin embargo, el presidente de Cecot (integrada dentro de Fomento), Antoni Abad, movió ficha ayer al anunciar que se presentará en las próximas elecciones a la presidencia de la gran patronal.

La guerra interna en Fomento no es nueva. Las tensiones políticas generadas por el proceso soberanista llegaron al seno de la patronal, que decidió plantarse en la reclamación del pacto fiscal y apartarse de la reclamación del derecho de autodeterminación. Sin embargo, Abad se ha mostrado abiertamente partidario de la independencia si es para construir “un país mejor”. A ello, se añade el malestar que causa el hecho de que Cecot intente ir más allá de su ámbito territorial, por ejemplo, celebrando la Nit de l’empresari en Barcelona.

“Abrir la entidad”

La expulsión de Cecot ya se abordó este año, pero finalmente quedó en un protocolo por el que la entidad vallesana debería pedir permiso para realizar actuaciones más allá de su comarca. La patronal revisará el lunes si la organización que preside Abad ha seguido esas indicaciones y votará si la expulsa, según avanzó ayer el diario Ara.

Abad decidió, no obstante, mover ficha y anunció que presentará su candidatura para las elecciones a la presidencia de Fomento de 2018 tras haber recibido el visto bueno de los miembros de su entidad. El actual presidente de Cecot, Antoni Abad, lo justificó en la necesidad de “abrir más la entidad y dar espacio a la participación de todos aquellos que quieran aportar ideas y proyectos” que beneficien a las empresas y a la sociedad y abogó por dejar atrás las estructuras verticales actuales para hacer de Fomento “la casa de todos”.

Miembros de Fomento interpretaron ese movimiento como una forma de tratar de evitar la expulsión, pero desde Cecot se negó ese extremo. Fuentes de la organización vallesana aseguraron que Abad llevaba tiempo meditando si dar ese paso y justificaron que se comunicara la decisión con tanta antelación a un eventual adelanto de los comicios.