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Renfe y la Generalitat vuelven a maquillar al alza los horarios de la R16

Los trayectos entre Tortosa y las estaciones de Sants, Paseo de Gracia y Estació de França sufren otro alargamiento de minutaje

Un grupo de afectados por los retrasos de la red de Rodalies el pasado junio.
Un grupo de afectados por los retrasos de la red de Rodalies el pasado junio.

Renfe y la Generalitat vuelven a retocar al alza los horarios de la desafortunada línea R16, que conecta las Terres de l'Ebre con Barcelona. Los trayectos entre Tortosa y las estaciones de Sants, Paseo de Gracia y Estació de França sufren otro alargamiento de minutaje. Es la segunda ampliación de los tiempos de viaje en cuatro meses, tras la controvertida maniobra de maquillaje de los retrasos que Adif y la consejería de Territorio pactaron en agosto.

La prolongación es ahora menor de lo que se acordó entonces pero supone una nueva contrariedad para los usuarios de una línea que carga con la etiqueta de ser la más calamitosa de toda la red de Rodalies. La dilatación de los tiempos de trayecto de la R16 se hace coincidir con la llegada de los Euromed a la estación de l'Aldea-Amposta. Poder acceder a estos trenes “rápidos” que circulan entre Barcelona y Valencia ha sido una larga reivindicación en les Terres de l'Ebre y, supuestamente, los Euromed deberían haber empezado a detenerse en la estación de l'Aldea a partir del 1 de noviembre. Sin embargo, su llegada se ha retrasado hasta el día 12. Será entonces cuando entrarán también en vigor los nuevos horarios de la red de Rodalies.

La Generalitat aun no los ha hecho públicos pero ya los divulga en la web. No son aumentos notables, incorporan un máximo de cinco minutos, ni afectan a todos los trenes pero apuntillan el agravio que sufrieron los usuarios de la R16 en agosto cuando vieron incrementados los tiempos de viaje hasta en 15 minutos. Entonces fueron Adif y la Generalitat quienes decidieron prolongar los intervalos entre estaciones alegando que era la única forma de lograr la puntualidad de los trenes. Justificándose en que las deficiencias de la infraestructura hacían imposible completar el viaje en el tiempo que marcaba el horario, la consejería que comanda Josep Rull se avino a cronificar los retrasos y retocar al alza los tiempos del recorrido. La propia consejería ha admitido que maquillar los horarios no ha servido para cuadrar la puntualidad en la R16 pero, sin embargo, a partir del día 12 se añade otro paquete de minutos extra. De este modo, por ejemplo, el tren que parte de Tortosa a las 13:36 del mediodía tenía en el mes de marzo un tiempo de trayecto fijado en 2 horas y 8 minutos y pasa a tener una previsión de 2 horas y 21 minutos.

Colectivos de usuarios como la Plataforma Trens Dignes denuncian que cada alargamiento del horario lesiona el derecho del viajero a reclamar la devolución del billete por la impuntualidad del tren.

Adif se desmarca en este caso de la modificación horaria y atribuye la responsabilidad a Renfe y a la Generalitat. El departamento de Territorio ha previsto acortar el tiempo de algunos de los viajes pero todos los trenes siguen circulando por encima de lo que marcaba el programa horario antes de la operación maquillaje de agosto. Renfe alega que la llegada del Euromed a la estación de l'Aldea-Amposta trae aparejada una “modificación del servicio” que hace “evidente” la necesidad de aplicar unos reajustes horarios.

Los semidirectos

La portavoz de la Plataforma Trens Dignes, Montse Castellà, denuncia que a los constantes retrasos y “trapicheos” con los horarios, Renfe suma otra informalidad en la R16. “No nos respetan los semidirectos”, lamenta. “A diferencia de lo que pasa en Girona, aquí seguimos con trenes viejos. Queremos un reparto equitativo de las unidades 449”. En marzo de 2014, una rueda de prensa conjunta del delegado del gobierno catalán en las Terres de l'Ebre, Xavier Pallarès, del secretario de Movilidad, Ricard Font, y del presidente de Renfe, Julio Gómez-Pomar, presentaba el servicio de trenes semidirectos desde Tortosa hasta Barcelona. La conexión, se dijo entonces, se haría con unidades 449, unos trenes “más modernos y confortables”. Los usuarios denuncian que el compromiso no se cumple y que operan convoyes de la anticuada serie 447. Renfe alega que “ningún material está asignado a un servicio concreto” y afirma que “todos los trenes de la compañía” tienen los estándares de confort exigibles.