El PSC eludirá en su congreso la relación con el PSOE

La ponencia dice que “ha sido, es y debe ser un partido soberano”

Miquel Iceta, en comité federal del PSOE del 23 de octubre
Miquel Iceta, en comité federal del PSOE del 23 de octubreEfe

El XIII congreso ordinario que celebrará este fin de semana el Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) no debatirá una posible redefinición del protocolo de relaciones con el PSOE ni cuestionará la presencia de los socialistas catalanes en los órganos de dirección del “partido hermano”. El predictamen de la ponencia marco que se debatirá en el cónclave obvia por completo esa cuestión y cree que las cosas han de quedarse como están, aunque las relaciones entre ambos partidos atraviesan el peor momento desde la firma de su acuerdo, en 1978.

La tesis del socialismo catalán es que el protocolo de relaciones ha funcionado bien en estos 38 años y que, por tanto, no debe tocarse. La gestora del PSOE, por el contrario, ha anunciado que llevará a un comité federal la revisión de ese texto después de que los siete diputados del PSC rompieran en bloque la disciplina de voto y dijeran no a la investidura de Mariano Rajoy. Miquel Iceta, primer secretario del PSC, sostiene que el comité federal del PSOE no tiene competencias para replantear el protocolo de relaciones entre ambos partidos, sino que han de ser los congresos de esas formaciones los que ratifiquen el nuevo acuerdo que se alcanzara, que es lo que ocurrió en 1978.

En cualquier caso, el predictamen de la ponencia marco que debatirá el congreso del PSC y que ya recoge muchas de las aportaciones hechas por las agrupaciones y federaciones socialistas no alude en ningún apartado a ese protocolo de relaciones y mucho menos a la necesidad de replantearlo. La única referencia que se hace a esa cuestión es para reafirmar la autonomía orgánica del PSC respecto del PSOE.

“Para superar las diversas crisis que afectan hoy a nuestro país, el PSC se dispone a repensar y a reformar sus políticas, a repensarse y a reformarse él mismo”, se dice al inicio de ese documento en el epígrafe titulado “Por un nuevo inicio del socialismo catalán”. A renglón seguido, la ponencia del congreso marca distancias con el PSOE. “El PSC, ahora más que nunca, ha de volver a ser el partido con personalidad jurídica propia, soberano y autónomo de su fundación”, dice el texto.

Más adelante, cuando se aborda “la identidad del PSC” se vuelve sobre esa idea y se asegura: “Es hora de reinventarse, no en el vacío ni partiendo de cero, sino reafirmando los principios que nos inspiran. El PSC ha sido, es y debe ser un partido soberano, defensor de los intereses y las necesidades de los y las catalanas, releyendo a la luz de las transformaciones sociales en curso”.

La dirección del PSC se enteró ayer por EL PAÍS de la intención de la gestora de llevar a un comité federal del PSOE un nuevo marco de relaciones con los socialistas catalanes. Mientras el PSOE no comunique nada al PSC, el partido liderado por Miquel Iceta asegura que no desea “especular” sobre cómo quedarán las relaciones entre ambos partidos. La decisión del PSOE se podría traducir en la expulsión de los órganos de dirección de los representantes del PSC —ejecutiva y comité federal— así como su exclusión del censo para elegir en primarias al secretario general. En la última ejecutiva del PSOE que lideró Pedro Sánchez había tres representantes del PSC: la exministra Carme Chacón; la cabeza de lista por Barcelona en las últimas generales, Meritxell Batet, y Pere Navarro, exprimer secretario del PSC. Además de eso, más de una veintena de cuadros del PSC formaban parte del comité federal del PSOE y sus cerca de 18.000 militantes participaron en las elecciones primarias que llevaron a Pedro Sánchez a liderar el PSOE en julio de 2014.

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En Cataluña ganó por un puñado de votos Eduardo Madina, pero el PSC se mantuvo fiel a Sánchez hasta el último minuto y a las maniobras para derrocarlo. Eso, y la insumisión de los siete diputados en la investidura de Rajoy ha llevado a la gestora presidida por Javier Fernández a replantear la relación con el PSC, un partido en cuyos órganos de dirección no ha existido nunca ningún representante del PSOE. Al distanciamiento entre ambos partidos ha contribuido también la unanimidad con la que el consejo nacional del PSC (241 votos a favor y solo una abstención) ratificó el no de sus siete diputados.

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