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El PSC quiere ir a las autonómicas con el partido de Colau

La ponencia marco del congreso aboga por una "alianza catalana de progreso"

El primer secretario del PSC, Miquel Iceta.
El primer secretario del PSC, Miquel Iceta.

Los socialistas catalanes quieren concurrir a las próximas elecciones autonómicas en coalición con el futuro partido que está impulsando la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. La propuesta está recogida en el predictamen de la ponencia marco que discutirá el congreso del PSC entre el 4 y el 6 de noviembre.

El razonamiento que hace el PSC es que Cataluña no dispone de una ley electoral propia y que la ley española, que es la que se aplica en las autonómicas catalanas, prima a los partidos que reciben un apoyo mayoritario. De ahí la necesidad de unir las fuerzas de la izquierda y sumar votos con la formación que surja del proceso que están llevando a cabo Barcelona en Comú, que gobierna el Ayuntamiento de Barcelona con el PSC, Iniciativa per Catalunya Verds (ICV), Podemos y Esquerra Unida y Alternativa (EUiA).

El nombre del cabeza de lista no sería una discusión para el PSC, que estaría dispuesto a cederlo al partido de Colau. "Lideraremos o colideraremos esa alianza si llega a fraguar", explican fuentes de la dirección del PSC. Las elecciones autonómicas catalanas están previstas, a más tardar, para marzo de 2018, según el calendario del proceso soberanista anunciado por el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont.

Adiós a la 'vía canadiense'

Tras la polvareda generada por la primera ponencia marco que presentó el PSC, el último redactado ha suprimido la vía canadiense como una alternativa a la situación política que vive Cataluña. Así, los socialistas catalanes renuncian a la posibilidad de pactar con el Gobierno una ley de claridad en España para hacer posible un referéndum sobre la secesión, tal y como se acordó en aquel país norteamericano tras la segunda consulta secesionista de Quebec.

"El redactado que hicimos era incoherente y contradictorio", explica uno de los redactores de la ponencia definitiva, en la que se apuesta de manera decidida por la reforma constitucional federal y no se baraja ningún otro escenario en caso de que no fuese apoyada en Cataluña. El análisis que hace el PSC es que si eso sucediera, "el sistema entraría en crisis".

El texto apuesta por un "pacto constituyente" que permita transformar España en "un Estado federal integrado por diversos entes federados (actuales comunidades autónomas), que adoptarían la denominación y instituciones que prefieran".

Tras la reforma constitucional debería redactarse y votarse un nuevo Estatuto de autonomía que hiciera posible "un nuevo contrato entre Cataluña y el resto de España" a partir de tres elementos: El reconocimiento de Cataluña como nación y la plurinacionalida de España, un nuevo modelo de financiación y una nueva cultura federal en las relaciones entre las diferentes instituciones.

El partido que lidera Miquel Iceta ha aprendido de las experiencias de los dos gobiernos tripartitos en la Generalitat entre 2003 y 2010. "Sufrió la falta de seguimiento social y coherencia estratégica", asegura la ponencia marco que se discutirá en el congreso. Por eso se propone empezar por "articular esta mayoría políticamente, traduciéndola inmediatamente en el impulso de un amplio y diverso movimiento social y en una mayoría electoral", dice el documento.

En esa línea se propone que "tanto las izquierdas que hundimos nuestra raíces en el pasado colectivo, como las izquierdas de más reciente formación, hemos de hacer nuestra esta responsabilidad, sin conservadurismos partidistas". De ahí que se proponga "la más estrecha colaboración posible entre las fuerzas de izquierdas presentes en el Parlament" para "dibujar una estrategia compartida de cambio y de articulación del bloque social y político que ha de impulsar una Alianza Catalana de Progreso":

Esquerra Republicana gobernó con ICV y el PSC en los dos tripartitos, pero los socialistas descartan por completo al partido de Oriol Junqueras para esa alianza electoral por su decidida apuesta independentista. Por el contrario, consideran que ICV es el partido que alberga más federalistas en sus filas y el que sería más proclive al acuerdo.

El PSC no ha hablado todavía con el entorno de Ada Colau para sondear su disponibilidad y esperará a que se apruebe en el congreso del partido. Los socialistas catalanes entienden que se trata de un proceso que requiere tiempo y maduración. "En mayo de 2015, tras las elecciones municipales también era impensable que el PSC gobernara con Colau y ahora estamos en el cartapacio de Barcelona", asegura un dirigente socialista.

Nace Roj@s, el ala izquierda

Un grupo de militantes del PSC ha impulsado la creación de Roj@s, una corriente de opinión que se define como “el ala izquierda del PSC”. No se trata dicen, de un contrapeso a la actual dirección, sino de avivar el debate ideológico y replantear el discurso del PSC para mitigar los efectos que pueden sufrir los socialistas tras facilitar la investidura de Mariano Rajoy.

“Pretendemos hacer de dique de contención de Podemos y defendemos otra política económica a la que se hizo”, explica Xavier Marín, uno de los impulsores de Roj@s y que durante 25 años ha sido director de la escuela de formación del PSC.

“Nos proponemos fijar el rumbo del partido, ya que llevamos ocho años sin norte político”, se asegura en el manifiesto fundacional, que será presentado el próximo día 2. Entre los impulsores figuran militantes de las 15 federaciones del PSC, el exconsejero y exdiputado Xavier Sabaté y dos miembros de la actual ejecutiva.

 

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