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Podem exige a Coscubiela que ceda para no romper Sí que es Pot

La crisis de la coalición se agrava al obligar Fachin a ICV a revisar la estrategia del grupo

Coscubiela y Rabell, la semana pasada en el Parlament
Coscubiela y Rabell, la semana pasada en el Parlament.

A una semana del debate de la cuestión de confianza de Carles Puigdemont, Podem ha puesto al borde de la ruptura interna al grupo parlamentario de Catalunya Sí que es Pot, donde se integran la marca catalana de Podemos, Iniciativa per Catalunya (ICV) y Esquerra Unida. El diputado Albano Dante Fachin, líder de Podem, reivindica para su partido más cuota de visibilidad, además de revisar la posición del grupo en las próximas citas en este curso político clave destinado a resolver el proceso secesionista. Fachin ya amenazó el lunes con romper e irse al Grupo Mixto si Joan Coscubiela (ICV), portavoz del grupo, no cede a las exigencias de Podem y comparte la portavocía. “Todo está en revisión”, dijo una fuente de la coalición.

La crisis es muy profunda y se prevé que durará varios días, según fuentes de la coalición que confían que pueda zanjarse antes del fin de semana. La cuestión es que Podem quiere que se refleje en la cámara el cambio de situación en su partido que cerró el último periodo de sesiones dirigido por una junta interina y encara la actual con Fachin como secretario general. El partido morado sostiene que ha habido un cambio de ciclo y reclama un papel mucho más activo en el Parlament y no eclipsado y relegado por Coscubiela.

La gravedad de la crisis quedó patente ayer tras una tensa reunión del grupo, integrado por 11 diputados con un ajustado equilibrio: cuatro de Podem; cuatro de ICV; uno de Esquerra Unida y dos independientes, entre ellos el cabeza de lista, Lluís Rabell. Tras un encuentro de más de tres horas ninguno de los parlamentarios quiso hacer declaraciones. Coscubiela abandonó la Cámara hablando por el móvil. Los dos partidos comparten, además, coalición en el Congreso con En Comú Podem, y son socios potenciales del partido que impulsa Ada Colau y que está en fase de construcción y con la expectativa de concurrir a las próximas elecciones en Cataluña.

Además de la visibilidad, Podem quiere revisar la posición del grupo en la cuestión de confianza (la única certeza es que será Rabell quien intervenga en el debate), en el debate de política general y en el de los los Presupuestos. Iniciativa ha marcado el pulso del grupo que ahora le cuestiona Fachin, vencedor de las primarias de Podem de forma holgada. De hecho, en enero ya denunció que Coscubiela quería convertir a los diputados de Podem en “meros espectadores”. La crisis se recondujo pero se ha vuelto a reproducir después de que Fachin se sintiera más legitimado para reivindicar el papel de su partido. Podem es partidario de no desdeñar pactos en materia social con partidos de izquierda, entre ellos la CUP. Coscubiela ha mantenido una oposición frontal a los independentistas.

Los diputados de Podem participaron en la manifestación de la Diada junto a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y Xavier Domènech, líder de En Comú Podem, en defensa del referéndum independentista. Los de ICV no lo hicieron. Coscubiela achacó la presencia de Colau a su debilidad en la alcaldía. Ya el primer día de mandato, un diputado de Podem denunció que Coscubiela le amenazó con expulsarlo del grupo si se abstenía en la declaración del 9-N.