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Diana Quer salió sin DNI ni tarjetas

La familia encuentra el carné dentro del chalé de A Pobra y lo considera un indicio de que la joven madrileña no se marchó de forma voluntaria y premeditada

La madre de la joven desaparecida.

Una semana después de la desaparición de Diana Quer, y también varios días después de que la Guardia Civil acudiese a su chalé de A Pobra do Caramiñal (A Coruña) para recoger objetos personales, dentro de la vivienda la familia ha hallado su carné de identidad. Estaba en su propio dormitorio, dentro de un bolso que la joven no llevó la noche en la que fue vista por última vez, en la penúltima jornada de las fiestas patronales de la villa costera. La madrileña de 18 años salió para asistir a la verbena con dos amigas sin DNI, además de sin tarjetas de crédito. Solo llevaba su teléfono móvil, con poca batería, y unos 20 euros. El descubrimiento del documento de identidad, además de todas estas otras circunstancias, y el hecho de que no llevase ninguna ropa de repuesto convencen a sus padres de que la de Diana María Quer López-Pinel no ha sido una marcha voluntaria, una de las dos hipótesis que se han visto reforzadas con testimonios de personas de A Pobra durante la última semana.

Pese a que uno de los (todavía) dos débiles hilos de los que tiran los agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil es el de una serie de escenas presenciadas por vecinos, que serían consecuencia de una fuerte disputa doméstica y que supuestamente podían haber derivado en la marcha voluntaria de la chica, la aparición de su carné, en opinión de la familia, sustenta la teoría de la desaparición forzosa y la "retención ilegal". Esta otra hipótesis se basa principalmente en los últimos, demoledores, mensajes enviados por la muchacha, unos minutos antes de que su teléfono dejase de estar operativo, en los que hacía referencia a un hombre que la estaba llamando por la calle, "morena, ven aquí", en su presunto camino en solitario de regreso a casa.

"Me estoy acojonando", escribía en un WhatsApp destinado a un amigo de clase en Madrid. Esta pista, diametralmente opuesta a la tesis de la riña familiar que habría precipitado la huida premeditada de la estudiante, ha llevado a los guardias civiles encargados de las indagaciones a entrevistar a feriantes que se encontraban en A Pobra con motivo de las fiestas de O Carme dos Pincheiros. También a visitar otras romerías veraniegas en otras localidades, en busca de un hombre que coincidiese con la descripción facilitada por alguna adolescente de la zona, que declaró que la misma noche de la desaparición de Quer (en la madrugada del domingo al lunes), unas horas antes, un individuo moreno, alto, con tatuajes, la había perseguido junto con otros dos por varias calles. Este hombre que la acosaba trabajaba presuntamente en el montaje de atracciones de feria y la reclamaba con palabras similares a las escritas por la chica desaparecida en su móvil.

Los rastreos prosiguieron todo el fin de semana en el municipio coruñés, pero no se encontró ningún vestigio del paso de Diana Quer. Un helicóptero amplió el radio de búsqueda sobrevolando pistas forestales de la comarca de O Barbanza, en la que se encuentra A Pobra, y en especial del monte de A Curota, que corona la villa. Mientras tanto, los padres y la hermana de la chica mantienen la esperanza y envían mensajes de aliento a la desaparecida. "Fuerza, que tú puedes", llegó a pronunciar el domingo delante de las cámaras su padre, Juan Carlos Quer, sobreponiéndose a la emoción. "Te vamos a ayudar".

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