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Los zombis invaden las ciudades

Algunas personas están todo el día con la cabeza agachada y la mirada fija en la pantalla, como si el móvil les hubiera robado el alma

Una joven pasea con la mirada fija en la pantalla.
Una joven pasea con la mirada fija en la pantalla.

Desde que existen los 'smartphones' y el WhatsApp se ha dicho que nos estamos convirtiendo en zombis. No es nada nuevo. Muchos, especialmente jóvenes, están todo el día con la cabeza agachada y la mirada fija en la pantalla. Da igual si están solos, con amigos o cruzando la calle, es cómo si el móvil les hubiera robado el alma. Con el éxito de Pokémon Go, esta polémica ha resurgido con más fuerza que nunca. Miles de personas andan buscando criaturas virtuales a través de la pantalla y algunos de ellos dejan de prestar atención a su alrededor. Esta práctica de andar mirando el móvil tiene varios nombres, y uno de ellos es zombiewalking. O en español, “andar zombi”.

Pero esto de pasear distraído tiene un problema evidente: tropezar. El Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid dice que andar utilizando el teléfono “eleva hasta un 40% el riesgo de sufrir un accidente”. Un estudio del estadounidense Pew Research Center también advierte de los peligros: más de un 53% de los usuarios de móvil chocan por culpa del zombiewalking. Pero los japoneses todavía han dado un paso más allá para mostrar los auténticos riesgos de esta práctica. La operadora nipona de telecomunicaciones NTT DOCOMO creó una simulación donde 1500 peatones atraviesan el cruce de Shibuya, en Tokio, mirando el móvil. El resultado son 446 choques y solo 547 personas que llegan con éxito al otro lado.

Ante estos riesgos, algunas ciudades han intentado poner orden y evitar accidentes implantando lo que se conoce como “carril smartphone”. El mismo nombre describe de que se trata: una vía para que transiten exclusivamente aquellos que caminan distraídos mirando el móvil. La idea surgió de un experimento social que National Geographic realizó en Washington D.C., la capital de Estados Unidos, para ver como reaccionaba la gente ante el carril. Pero los primeros en utilizarlo de verdad fueron los chinos en una de las ciudades del país, Chongqing. En la otra punta del mundo, en Bélgica, la ciudad de Amberes también adoptó la idea e instaló un carril smartphone.

Aún así, el experimento de National Geographic demostró que, a pesar de la curiosidad y la sorpresa del inicio, al cabo de un rato bastantes peatones ya ignoraban el carril smartphone. Incluso algunos, excesivamente despistados, andaban mirando el teléfono por la vía de las personas sin móvil. Por lo tanto, esta no es una solución a los peligros del zombiewalking. Pero Xavi Vilajosana, profesor de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) e investigador del IN3, explica que hay otras cosas que se pueden hacer para minimizar los riesgos de andar mirando el móvil.

Una de las opciones es bloquear ciertas funciones del teléfono mientras el usuario se mueve. De hecho, “Android e iOS ya ofrecen funcionalidades para detectar movimientos y, por lo tanto, tendrían que ser los propios desarrolladores de aplicaciones quiénes las usaran” para, al menos, advertir al que se mueve que está usando una app. Este mismo método también sirve a la hora de conducir. Cuando se conecta el móvil al coche por bluetooth, este pasa a controlar algunas funciones del teléfono y, por lo tanto, “podría limitar las notificaciones e incluso evitar cierta interacción con el aparato”, explica Vilajosana.

Otra solución al zombiewalking serían los aparatos externos tipo wearables, que pueden “prevenir ciertos usos de los móviles cuando se detecta movimiento”. Este septiembre, el popular Pokémon Go sacará uno, una pulsera que vibrará cuando se acerque una criatura. Vilajosana cree que permitirá no hacer un “uso intensivo de la aplicación”; pero seguirá existiendo un riesgo si, por ejemplo, la pulsera vibrara mientras se conduce. Por este motivo, el experto considera que la solución más fácil sería que Nintendo controlara mejor “donde se posicionan los Pokémons y evitar, por ejemplo, ubicarlos en un túnel de la ronda de Barcelona o en la vía del tren”. La compañía también puede saber la posición de cada usuario y, por lo tanto, podría “limitar su uso en situaciones de riesgo”.

De estas, la opción más útil para Vilajosana es la de desactivar las notificaciones y ciertas funciones. Pero ahora mismo la mayoría de aplicaciones son controladas por los usuarios. Si estas dejan de ser voluntarias, afectaría la libertad de cada persona y generaría controversia. Aún así, el experto cree que “estas funcionalidades tienen que ir apareciendo” con “conciencia social”. Pero no son la mejor solución. “El sentido común y la educación” lo son. Y se tienen que empezar a trabajar “desde las escuelas y familias” para evitar que nos invadan los zombis.