La música en directo aguanta, la industria sigue cayendo

Uno de cada dos catalanes asistió aun concierto en directo el 2015

Estopa, durante el concierto en el Palacio de los Deportes de Madrid del pasado diciembre.
Estopa, durante el concierto en el Palacio de los Deportes de Madrid del pasado diciembre.JUANJO MARTÍN / EFE

La música en directo aguanta; la industria sigue cayendo. Esa es la conclusión que se extrae del Anuario de la Música publicado por el grupo Enderrock, que en su edición de 2015 no revela, en el fondo, grandes cambios con respecto a las tendencias de los últimos años. Por un lado, destaca que la venta de soporte musical, principal negocio de la industria discográfica, continúa cayendo en Catalunya, situando un nuevo suelo en los 8,6 millones de euros de facturación, lo que su pone un descenso del 15,6% con respecto a 2014 y de un letal 70% en relación a 2006, cuando la industria de Cataluña facturó 30 millones. Por su parte, la música en directo muestra buenas cifras, comenzando porque uno de cada dos catalanes asistió a algún concierto de cualquier estilo musical durante el año pasado, lo que ha provocado un aumento del 10% en la facturación, implicando 67,5 millones de euros. Ello en parte fruto de la realización de un 8,2% más de conciertos, un 7% más de volumen de espectadores y un aumento considerable (el 10,7%), en la creación de empleo estable vinculado a la música en directo.

El anuario también detecta que la asistencia a macrofestivales ha descendido en cuatro puntos en relación a 2014, cuando la participación en estos acontecimientos implicó a un 16,7% de espectadores, mientras que en el 2015 esta cifra desciende al 13,8%. Según el estudio, este descenso podría implicar un estancamiento del modelo, por otra parte, plausible en un territorio como Cataluña, donde se acoge la friolera de 354 festivales al año, todo y que su tipología es bastante variada. Aún con todo, no cabe olvidar que los festivales más poderosos cuentan con una notable asistencia de público extranjero cuya afluencia no tiene visos de disminuir, y que las naturales fluctuaciones de presencia que se dan de un año a otro en relación con el cartel explicarían un puntual descenso de asistencia global.

La afluencia a los macrofestivales descendió tres puntos en 2015; la oferta de 354 citas en Cataluña podría ser una de las causas

Lo que sí resulta incontestable, configurándose como el verdadero Talón de Aquiles de la industria del directo, es que las salas de conciertos, cantera donde hasta la fecha se ha generado la afición a la música en vivo, continúan perdiendo público. En consecuencia, el 2015 las salas perdieron un 11,4% de asistencia, manteniéndose una caída que comenzó en 2010. Este descenso afecta más a Barcelona (pérdida de un 13%), mientras que en comarcas el público aumenta en un 1,2%. Y esto ocurre a pesar de que las salas, por vez primera en cuatro años, han aumentado programación un 12,3%.

También detecta el Anuari que el consumo en concierto de la música en catalán sigue aumentando, ya que un 42,7% del público encuestado afirmaba que el último concierto al que habían asistido estaba interpretado en catalán. Son unos registros que no se lograban desde 2009, un aumento porcentual de 9 puntos en relación con 2014. Aún así, la música en catalán en directo sigue por debajo de la interpretada en castellano e inglés, cuyo dominio ya resulta hegemónico cuando se apela a la música escuchada al margen de los conciertos: sobre el idioma de la música consumida recientemente, un 67,3% afirmó que era en castellano, un 61,9% en inglés y un 39,5%, en catalán.

La asistencia a salas de conciertos cayó más de 11 puntos, en una bajada imparable desde 2010

Las menguantes cifras de ventas de discos, por su parte, se concentran en recopilatorios vinculados a programas de televisión, como La Marató o el Súper 3, que ocupan los dos primeros lugares; Estopa es el tercero en ventas; Serrat, el cuarto, y de nuevo el Súper 3, con Arkandú, es el quinto; Antonio Orozco, Sergio Dalma, el recopilatorio de El Último de la Fila y el disco de otro programa de televisión, Oh Happy Day, cierran la lista de los discos más vendidos. Brillan por su ausencia nuevos artistas.

Concluye el anuario que la recuperación de la industria ha comenzado y sitúa como puntos clave para que ésta continúe 12 medidas, entre las que destaca la creación de un Plan Integral para la Música, acabar con la presión que se ejerce sobre las salas de conciertos (no consideradas por la normativa como espacios de cultura), impulsar un marco legal que limite la precarización contractual propia del sector, impulsar estudios técnicos reglados vinculados a la música, conseguir el retorno a la FM de ICat (ahora sólo emite en la red) como muestra del apoyo a la difusión de la música por los medios públicos y potenciar la presencia en el extranjero de la música catalana con ayudas públicas.

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