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Los trabajadores del mar reclaman a los partidos una nueva política pesquera

El sector subraya que Galicia acapara casi la mitad de la flota pesquera española y el 80% del empleo en acuicultura y pide mayor compromiso en los programas electorales

Mariscadores de Carril (Villagarcía de Arousa).
Mariscadores de Carril (Villagarcía de Arousa).

Todos los colectivos que integran el sector del mar han irrumpido en plena campaña electoral del 26-J con un documento socioeconómico entregado a los representantes de los partidos políticos que se disputan los escaños en el Congreso. En él se recogen las principales reivindicaciones, en términos económicos, que fueron consensuadas por todo el sector gallego en un texto unitario que se presentó en la manifestación del pasado 27 de febrero y con el que forzaron a la Xunta a retirar la polémica ley de acuicultura.

Partiendo de la alta dependencia que Galicia tiene del mar, el informe destaca que el 48,49% de la flota española es gallega. En la pesca extractiva se contabilizan 12.500 empleos y unas 4.500 embarcaciones, mientras las descargas en fresco fueron de 187 millones de kilogramos que generaron en torno a los 450 millones de euros en primera venta, lo que representa un 40% de España y un 15% de toda a UE, según datos de 2015.

El sector de la pesca en Galicia emplea a 33.000 personas. De ellas, dos tercios trabajan en actividades primarias –pesca y acuicultura- y el resto, en la industria transformadora. Así, casi el 80% de la ocupación de mano de obra en la acuicultura en España está en Galicia. “No estamos hablando solo de los 33.000 empleos directos, sino de todo el tejido socioeconómico íntimamente vinculado al sector del mar y que constituye una señal de nuestra identidad y un referente turístico y gastronómico”, incide el informe.

Sobre la actividad en la producción de mejillón, el informe señala que el cultivo de este bivalvo emplea a tres de cada cuatro personas que dependen de la acuicultura gallega, según la estadística de 2014. Pero si a este indicador de empleo le sumamos la mano de obra que se dedica a parques de cultivo marinos, la acuicultura de moluscos representa casi el 90% de los empleos de este sector en Galicia.

“Nuestra intención es trasladar al conjunto da la sociedad la situación actual de un sector al que le afectan grandes problemas que no podemos dejar pudrir en un cajón porque precisan de una urgente solución”, señala el manifiesto que lleva por título En defensa do mar. “Valoramos que es preciso trasladar a los partidos políticos nuestras demandas sobre una nueva política pesquera y creemos que es vital lograr un compromiso real y efectivo en sus programas electorales de cara a las futuras decisiones del Gobierno central.”

También exponen los colectivos del mar que en ningún país como en Galicia las actividades relacionadas con la pesca, marisqueo o acuicultura tienen tanta significación, y ello se debe a que al factor humano se suma el factor natural para obtener una explotación sostenible, principalmente artesanal.

Pero el sector alerta del retroceso productivo y la consiguiente y gradual pérdida de empleos y bienestar social. Pone como ejemplo que en los últimos 11 años, la flota pesquera gallega se redujo en más de 1.200 embarcaciones, principalmente de la flota artesanal, cuando en 1986 contaba con 30.641 tripulantes embarcados en los diferentes segmentos de la flota. Y en 2012 se constató la pérdida del 59% de estos empleos.

Respecto al marisqueo, en los últimos quince años, el número de mariscadoras pasó de 6.551 a 3.826, en 2015, como consecuencia del descenso de poblaciones de especies autóctonas de gran importancia para la flota artesanal, el marisqueo o la acuicultura. La lista negra de especies en peligro la encabeza el berberecho (“casi desaparecido en las rías de Arousa, Pontevedra y Vigo”), seguido de las capturas de almeja fina (con un 23% menos en 2015) y del reló, fuera de la carta de producción por contaminación, y que suponía el 20% de la extracción de bivalvos. Además, y según datos del Instituto Galego de Estadística (IGE), las capturas de crustáceos descendieron paulatinamente desde 2007 en el litoral de Galicia.