Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Sánchez: “Si gano las elecciones habrá Gobierno en una semana”

El líder del PSOE promete que "tenderá la mano a todos" y que "no habrá vetos"

Pedro Sánchez y Antón Costas en Sitges.
Pedro Sánchez y Antón Costas en Sitges.

Pedro Sánchez ha lanzado este viernes un mensaje de tranquilidad a los empresarios y prometió que, sea cual sea el resultado electoral del 26 de junio, “no habrá unas terceras elecciones”. Desde la tribuna anual que organiza el Círculo de Economía en las jornadas de Sitges (Barcelona), el líder del PSOE recogió el guante lanzado por el presidente de la entidad, Antón Costas, pidiendo un acuerdo político. “Les puedo asegurar que habrá un Gobierno después del 26 de junio”, proclamó Sánchez, abriendo de par en par el abanico de pactos poselectorales.

Arropado por toda la cúpula del PSC y por algunos de los influyentes empresarios que el día de antes no acudieron a escuchar ni al líder de Podemos, Pablo Iglesias, ni a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, el socialista se mostró convencido de que las urnas le volverán a situar en el centro del tablero político para intentar pactos a derecha e izquierda, como ya hizo tras los resultados del pasado 20 de diciembre. “Voy a tender la mano a todos y no voy a vetar a ninguna fuerza política”, anunció. Sánchez defendió que el PSOE está “en mejores condiciones” que en diciembre para poder formar Gobierno y que será la primera fuerza política, pese a que lo que señalan las encuestas.

La promesa de que no habrá terceras elecciones fue interpretada como un cambio de posición del PSOE respecto a hace unos meses, de manera que si se confirmasen los sondeos y el PP y Ciudadanos no sumasen mayoría suficiente, los socialistas se podrían abstener para facilitar la elección de Mariano Rajoy, en contra de lo ocurrido entonces.

Sin embargo, fuentes oficiales del PSOE desmintieron esa hipótesis poco después de la promesa de Sánchez y precisaron que lo que el secretario general quería decir es que, en un escenario muy similar al de hace meses, Podemos no se opondría a que haya un relevo en La Moncloa, sino que facilitarían la investidura de Sánchez en forma de abstención o voto a favor.

Además de la promesa de que no habrá repetición electoral, el líder del PSOE también vaticinó que si gana las elecciones del próximo 26 de junio, "en España habrá un Gobierno en el plazo de una semana", una promesa que alegró los oídos del empresariado, siempre crítico con la incertidumbre política. “Y no un Gobierno cualquiera, habrá un Gobierno limpio, dialogante y social”, apostilló.

El obstáculo catalán para formar Gobierno

Pedro Sánchez ha coincidido durante su intervención en lo que ha venido diciendo el independentismo catalán en las últimas semanas: que la cuestión catalana impidió la formación de un Gobierno. El líder del PSOE considera que Pablo Iglesias, al que no citó, utilizó la petición de un referéndum para Cataluña, “como un señuelo para decir que querían pactar conmigo y luego negarse a ello”, dijo.

Pero los reproches de Sánchez no quedaron ahí. Añadió que la cuestión catalana es ya un tema que afecta a todos los españoles y reprochó a Iglesias que haya abierto “una puerta peligrosa” porque “ya no se habla de derecho a decidir o derecho de autodeterminación solamente de Cataluña, sino de otros pueblos, como el País Vasco o Galicia”. Es más, el socialista vaticinó que esa reclamación secesionista “podría abrirse a otros territorios”.

Todo ese razonamiento le sirvió al líder del PSOE para advertir de los riesgos de la independencia, como la ruptura de la caja única de la Seguridad Social, y para reivindicar la reforma constitucional que proponen los socialistas, como la mejor fórmula para resolver el encaje de Cataluña en España.

Sánchez sigue reivindicando en todas sus intervenciones el esfuerzo que hizo para lograr un Gobierno de cambio y el pacto suscrito con Ciudadanos, aunque no fructificara. “131 diputados sumaban más que 120”, volvió a repetir ayer, para contrarrestar los escaños de la formación liderada por Albert Rivera (40) junto a los socialistas (90) más el de Coalición Canaria, frente a los que obtuvo el PP.

El líder de los socialistas reiteró que si gana las elecciones volverá a ofrecer pactos a todas las fuerzas políticas, sin exclusión, otra novedad de su discurso. “No se trata de ir contra nadie, pero los que no quieran un cambio no podrán participar de mi Gobierno”, anunció, sin concretar tampoco si se estaba refiriendo al PP o a Podemos. Después sí añadió que contará con todos los partidos para efectuar “las grandes transformaciones que necesita España y que requieren políticas de Estado”.

Durante la casi hora y media que duró su intervención y las preguntas de los empresarios, Sánchez reivindicó al PSOE como la fuerza que “ha demostrado mayor capacidad de diálogo y voluntad de acuerdo” y acusó al presidente en funciones de “meter a la derecha en un callejón sin salida” porque “trastocó la lógica política”. El líder del PSOE afeó al del PP que, tras ganar las elecciones, renunciara a tomar la iniciativa para seguir en La Moncloa y, al mismo tiempo, renunciara a pasar a la oposición.

“La democracia no son contratos de adhesión”, insistió Sánchez, antes de volver a cargar contra Rajoy, del que dijo que se equivoca incluso con su pasividad, porque es como un reloj estropeado que solo acierta dos veces al día.

Por lo demás, relató con detalle su ya conocido programa económico y descartó una bajada de impuestos, como ya hizo meses atrás, en contra de la reciente promesa que ha hecho Rajoy. “Hay que decir la verdad. España no va a poder bajar los impuestos”, proclamó el líder del PSOE.

 

 

Más información