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Los exdirigentes del PP valenciano reniegan de Urdangarin

Francisco Camps y sus consejeros y Rita Barberá se desvinculan de los contratos con Nóos

El expresidente Francisco Camps declara en relación con los contratos del Instituto Nóos con el Gobierno valenciano.
El expresidente Francisco Camps declara en relación con los contratos del Instituto Nóos con el Gobierno valenciano.

Los dirigentes del PP valenciano que en la época de los grandes eventos buscaban con fruición los encuentros con los miembros de la Casa Real, como manera de promocionar sus carreras políticas, hoy reniegan de Iñaki Urdangarin. Para el expresidente Francisco Camps, "personalidades como la del señor Urdangarin, en aquel momento, las debía recibir a centenares". El exconsejero portavoz Esteban González Pons recordó esta semana que todavía lamenta las fotos que le hicieron con el duque de Palma y su socio Diego Torres en la clausura de unas jornadas Valencia Summit. Y la exalcaldesa de Valencia Rita Barberá afirma que en sus años de gobierno tan solo mantuvo una reunión en su despacho con los socios del Instituto Nóos. Allí le presentaron una idea "muy genérica", les ofreció unos consejos y se desentendió de una propuesta por la que el Ayuntamiento acabó desembolsando cantidades millonarias.

Y es que la última semana de juicio del caso Nóos, que tiene lugar en Baleares, ha permitido comprobar que quienes dirigieron la Generalitat y el Ayuntamiento de Valencia con mano de hierro —en la etapa en la que el duque de Palma y su socio Diego Torres cebaban su Instituto con fondos públicos valencianos— aseguran que su relación con el marido de la infanta Cristina y sus negocios fue mínima o inexistente. 

Ni el entonces presidente Francisco Camps, ni sus vicepresidentes Víctor Campos y Vicente Rambla, ni los consejeros Gerardo Camps y Esteban González Pons, ni la alcaldesa de Valencia saben cómo Urdangarin y su socio Diego Torres lograron cantidades millonarias en Valencia. Los dos socios del Instituto Nóos se enfrentan a elevadas penas de prisión por crear un entramado para lograr fondos públicos y repartírselos. Junto a ellos, en el banquillo de los acusados, se sientan cuatro exaltos cargos de la Generalitat —el exsecretario autonómico de Eventos Luis Lobón y los excargos de la empresa CACSA, José Manuel Aguilar, Jorge Vela y Elisa Maldonado— y el exvicealcalde de Valencia Alfonso Grau. Los cinco están procesados por haber facilitado a Nóos el pago de cantidades millonarias por unos eventos que costaron mucho menos de lo presupuestado.

El exduque de Palma y su socio Diego Torres cobraron, a través del Instituto Nóos más de 3,1 millones de euros de las arcas públicas valencianas por la realización de unas jornadas, denominadas Valencia Summit, celebradas en 2004, 2005,2006 y cuyo coste real no superó los 900.000 euros. El Instituto Nóos estuvo también a punto de conseguir otros seis millones de euros para lanzar la candidatura de Valencia para unos Juegos Olímpicos Europeos, aunque el cúmulo de irregularidades en las facturas presentadas les obligó a abortar el proyecto en 2006 y la Generalitat solo pagó al exdeportista olímpico y a su socio 382.000 euros. Tras el fracaso, y después de que Iñaki Urdangarin se hubiese desligado del Instituto Nóos por presiones de la Casa Real, el medallista olímpico y su socio siguieron tanteando la posibilidad de hacer negocios con el Gobierno valenciano.

De acuerdo con lo que han declarado, en su condición de testigos, estos son los contactos que mantuvo la cúpula del PP valenciano en la década de los grandes eventos con Urdangarin: Francisco Camps inauguró dos congresos sobre deporte y ciudad, pero no sabía que se denominaban Valencia Summit, ni que estaban organizados por el Instituto Nóos. Es más, según su relato, ni el consejero de Economía Gerardo Camps ni el secretario autonómico de Eventos Luis Lobón -que se sienta en el banquillo- le hablaron de un evento cofinanciado por la empresa pública Ciudad de las Artes y las Ciencias y la fundación Valencia Turismo, organizado por el entonces duque de Palma. Tampoco la alcaldesa le contó la reunión con Urdangarin y Torres previa a los Valencia Summit, ni su exvicepresidente Vicente Rambla le informó en 2007 de que los dos socios querían retomar las relaciones con el Gobierno valenciano. Camps, que solo admite un encuentro oficial con Urdangarin, al que asistió el presidente del Comité Olímpico Español, en relación con el proyecto de Juegos Europeos en 2005, afirma que la intención del duque de Palma de colaborar en la iniciativa idea se la transmitió meses antes su entonces vicepresidente Víctor Campos.

El exvicepresidente Víctor Campos señaló que estuvo antes del verano de 2005 —con mucha anterioridad a que Camps anunciase en las Cortes a finales de septiembre de ese año el proyecto de Juegos Europeos— en las oficinas del Instituto Nóos en Barcelona invitado por el duque de Palma. Durante su declaración apuntó que hubo, posiblemente, alguna otra reunión tras la firma del convenio aunque aseguró que no lo recordaba. Tampoco aclaró quién fijó un presupuesto de seis millones de euros para ese convenio.

Protocolo y urbanismo

Su sucesor en el cargo Vicente Rambla también mostró fallos de memoria. Aseguró que al ocupar la vicepresidencia de la Generalitat el convenio ya estaba hecho. Confirmó dos encuentros con Urdangarin y su socio. Uno en Castellón a instancias del Instituto Nóos para sondear la posibilidad de realizar nuevos proyectos a finales de 2007, del que asegura que informó a Camps aunque el expresidente lo negó, y otro en 2008 para hablar de la celebración de unos Juegos de la Juventud en Valencia organizados por el Ayuntamiento. Una comida a la que Rita Barberá, acudió según su testimonio, invitada por Rambla o por la consejera de Deportes Trinidad Miró de manera protocolaria.

Ante el tribunal también se pronunció el exconsejero portavoz Esteban González Pons que confesó estar arrepentido todavía de haber acudido a una clausura de los Valencia Summit y que limitó su papel como responsable de la Sociedad Gestora para la Imagen Estratégica y Promocional de la Comunidad Valenciana a labores de refuerzo y acompañamiento de los trabajos del Instituto Nóos en el desarrollo del convenio para los Juegos Europeos. Unas labores que no se produjeron porque Urdangarin y Torres no hicieron nada. González Pons indicó que el convenio ya se lo encontró hecho. Durante su declaración, el hoy eurodiputado sí admitió que, ya como consejero de Urbanismo, mantuvo una reunión con Urdangarin y Torres en 2006 que había sido pactada con anterioridad por su predecesor Rafael Blasco. Una cita que revela que el Instituto Nóos se movía con facilidad en la Administración valenciana. En el encuentro con González Pons el duque de Palma y su socio le propusieron una recalificación urbanística que el consejero no tuvo en consideración.

Gerardo Camps, entonces consejero de Economía y presidente del consejo de administración de la empresa pública Ciudad de las Artes y las Ciencias, también asegura que no tuvo nada que ver con la celebración de los Valencia Summit. Según Gerardo Camps, nadie le dijo nada de la relación con el Instituto Nóos, que se llevaba desde Presidencia de la Generalitat. CACSA solo se limitó a respaldar el acuerdo, según su versión.

Rita Barberá también se desmarcó al afirmar que la decisión de celebrar los Valencia Summit fue del patronato de la fundación Valencia Turismo, que presidía Alfonso Grau, y que ni siquiera le informaron de que el proyecto iba a salir adelante. "A Alfonso Grau no le di ninguna instrucción, orden o firma", declaró la exalcaldesa.

Un rosario de declaraciones que contrasta con la visión que se tiene en Baleares de los eventos realizados en las islas por el Instituto Nóos. Unos eventos que han sentado al expresidente Jaume Matas en el banquillo de los acusados del caso Nóos en compañía de Urdangarin y Torres.