Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

IU celebra una asamblea para reconstruir la formación en Madrid

El Consejo Federal expulsó en junio de 2015 a una vertiente de la coalición, que dejó de existir en la región

Cayo Lara, sentado, conversa con Mauricio Valiente, a la derecha.
Cayo Lara, sentado, conversa con Mauricio Valiente, a la derecha.

Tras nueve meses de conflicto, la gestación de la nueva federación regional de Izquierda Unida (IU) en Madrid culminará este fin de semana con la celebración de una asamblea de constitución (o de reconstitución). En el congreso se debatirán tres documentos políticos y uno organizativo. En este último se propone una nueva estructura basada en una comisión coordinadora con dos portavoces, en vez de un coordinador regional, para dirigir el partido en la región. Aunque de momento no se han presentado candidaturas para liderarlo, Mauricio Valiente, tercer teniente de alcalde en Madrid, parte como favorito para encabezar la nueva IU. Para ello están llamados a votar, por primera vez, sus 1.723 afiliados al corriente de pago (eran 5.000 antes de las expulsiones de una vertiente por parte de la dirección nacional en junio).

La asamblea, que abrirá este sábado Cayo Lara y cerrará el domingo Alberto Garzón, se celebrará en la sede de UGT. En ella se deberá votar el nuevo nombre de la federación. La propuesta inicial es llamarla IU-Madrid. También se tendrán que elegir a los integrantes del Consejo Regional, para el que se proponen entre 75 y 80 miembros. Para presentar una lista solo se requiere un 5% de avales. "Vamos a favorecer que todas aquellas personas que se quieran presentar lo puedan hacer. Además, hemos previsto que se pueda usar el voto telemático al Consejo Regional (máximo órgano entre congresos)", explica Gonzalo Caro, uno de los miembros del comité organizador de esta asamblea.

En junio de 2015, tras las elecciones locales y regionales, el Consejo Político Federal expulsó a la vertiente madrileña de la formación, denominada IU-CM, y la coalición de izquierdas creada en 1986 dejó de existir en la región. "Tras la desvinculación, el Consejo Político Federal toma la determinación de crear un órgano transitorio, el llamado Grupo Plural", sostiene Caro. El colectivo está formado por 20 personas, todas ellas militantes de IU en Madrid que, a su vez, eran miembros del órgano nacional. Ellos han dirigido la travesía por el desierto de una formación que, tras el litigio, abrió un proceso de readscripción. Regresaron aquellos que quisieron. Quienes habían pagado la cuota (60 euros anuales, 30 para estudiantes y jubilados) y mostraban su intención de continuar, lo hicieron sin ningún pago adicional.

La polémica comenzó cuando Mauricio Valiente presentó, el 18 de marzo de 2015, su candidatura a las primarias de Ahora Madrid (coalición formada por Podemos, Ganemos y Equo en la que, contrario a lo que se pensaba, al final no entró IU). Valiente terminó siendo parte de la lista municipal que lideró Carmena. Eso después de que cuatro meses antes venciera las primarias para liderar la candidatura de IU al Ayuntamiento de la capital. La dirección regional consideró que concurrir al proceso selectivo de Ahora Madrid le inhabilitaba como candidato y buscó a otra persona para liderar su lista.

Solución de urgencia

La elegida fue Raquel López, una de las expulsadas luego, que ya era concejal y que había liderado la segunda candidatura más votada de las tres que se presentaron a las primarias. Fue ratificada por el 96% del Consejo Político regional de IU. Sin embargo, dos días después, la dirección nacional desautorizó que López fuese la candidata. Pero no era solo ella. IU arrastraba un duro enfrentamiento entre la dirección nacional y la regional que se precipitó tras la negativa de la cúpula madrileña de forzar la dimisión de sus portavoces en el Ayuntamiento y en la Asamblea, Ángel Pérez y Gregorio Gordo, tras el escándalo de las tarjetas Black de Caja Madrid. A todo eso se añadía el abandono de Tania Sánchez, la ganadora de las primarias autonómicas de IU. Su lugar, como solución de urgencia, lo ocupó el poeta Luis García Montero.

Otras fuentes cercanas aseguran que lo que ocurrió realmente fue una lucha de poder entre dos líneas de pensamiento político: una más proclive a una coalición abierta que se integrase o pudiera crear confluencias con otras fuerzas de izquierda, y otro sector "más radical, casi soviético", que representa la línea dura. "Son los miembros del PCE, que dirigen IU en todas las federaciones menos la asturiana y la madrileña. Aquí, como no pudieron quitarlos de forma democrática, pues pasó lo que pasó".

Sigue con nosotros la actualidad de Madrid en Facebook, en Twitter y en nuestro Patio de Vecinos en Instagram