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Colau mantiene la apuesta por el tranvía pese a la oposición

CiU, Ciutadans, ERC, PSC y PP piden que se priorice el metro de la Zona Franca

Tranvía de Barcelona.
Tranvía de Barcelona.

Toda la oposición del Ayuntamiento de Barcelona, salvo la CUP, escenificó este martes una alianza para advertir a la alcaldesa, Ada Colau, de que su proyecto de unir los dos tranvías existentes por la Diagonal debe hacerse con consenso y estudiando antes todas las alternativas posibles. CiU, Ciutadans, ERC, PSC y PP (suman 27 concejales de 41) pidieron al gobierno que priorice el metro de la zona Franca. El ejecutivo respondió a través de la teniente de alcalde Janet Sanz, que las dos infraestructuras, tranvía y metro, “son perfectamente compatibles” y aseguró que los estudios encargados contemplan otros trazados y medios de transporte, aunque la apuesta es la Diagonal.

“Celebramos que los grupos estén de acuerdo con nuestro compromiso, que es inaplazable e ineludible”, dijo Sanz tras recordar que el consistorio ha acordado las dos infraestructuras con la Generalitat. El metro, que pagarán las dos administraciones a medias y donde solo falta terminar las estaciones, debería estar en funcionamiento en 2017; el mismo año que podrían comenzar las obras del tranvía de acuerdo al trazado que decida el municipio, según el protocolo firmado con la Generalitat. El gobierno de Colau tiene previsto presentar los informes “en los próximos días”.

El insólito manifiesto, impulsado por CiU y PSC, reunió a grupos políticos con distintos posicionamientos sobre el tranvía. Y además, se presentó en la primera planta del edificio Novíssim del consistorio justo cuando en la segunda el gobierno negociaba con los socialistas su apoyo a la ampliación de crédito que tendría que permitir a Colau hacer inversiones propias, más allá de las que prevé el presupuesto prorrogado del exalcalde Xavier Trias.

Durante las intervenciones de los grupos, todos los integrantes del frente común exigieron “consenso” al gobierno de Colau ante la decisión que se tome sobre una infraestructura de tanta trascendencia financiera y territorial. El exalcalde Xavier Trias (CiU) recordó la propuesta de su partido, que también cita el manifiesto, de unir los dos tranvías con autobuses eléctricos de gran capacidad. Desde Ciutadans, Carina Mejías recordó que el ejecutivo, tras nueve meses en el cargo, “no tiene ni presupuesto, ni plan de actuación municipal ni de inversiones”. Por parte de ERC, Alfred Bosch advirtió de que su condición para apoyar a las cuentas de Colau es el metro de la Zona Franca: “Sin metro no hay presupuesto y sin presupuesto no hay metro”.

Por parte del PSC habló el concejal Daniel Mòdol. El presidente del grupo, Jaume Collboni, acudió al encuentro entre el líder del PSOE, Pedro Sánchez, y el presidente de la Generalitat. Mòdol pidió “realismo, porque no habrá dinero para todo: metro, tranvía y ley de barrios”, después de dejar claro que los socialistas ven “fundamental” la unión de los tranvías. Con la sinceridad que le caracteriza, Alberto Fernández Díaz, del PP, reconoció que el manifiesto de este martes “no deja de ser un acuerdo de mínimos” y que los grupos presentes “tienen matices y propuestas diferentes en relación con el tranvía”.

Desde la CUP, el concejal Josep Garganté afirmó que los cinco firmantes no se pusieron en contacto con ellos y tachó el manifiesto de “Frankenstein”, por estar “hecho de pedazos diferentes”. El regidor recordó que su formación no avalará ninguna “privatización” del transporte público y afirmó que TMB no hace pruebas por la Diagonal con dos autobuses eléctricos que cubren la línea H6 “para que no se hagan comparaciones”.

Las entidades critican “el boicot” al tranvía

Las plataformas Diagonal per Tothom y Per la Qualitat de la Aire (que agrupan a entidades ecologistas, asociaciones por la movilidad sostenible, sindicatos y asociaciones de vecinos) se mostraron ayer indignadas con el frente común que cuestiona el tranvía por la Diagonal –lo tacharon de “boicot”-- y exigieron “que no se obstaculice la lucha contra la contaminación y por la calidad del aire”.

“Han cruzado la línea roja de confrontar proyectos y ciudad: el metro y el tranvía”, dijo ejerciendo de portavoz Ricard Riol, de la Plataforma por el Transport Públic. Riol recordó que cada día hay 35 muertos por la mala calidad del aire en el Área Metropolitano y señaló el transporte público como prioridad en las políticas de movilidad.

El portavoz también reprochó a los partidos que no exijan informes para proyectos como la ampliación de la Ronda Litoral o “la autovía paralela a las obras del tren en la Sagrera”, que traerán más coches a Barcelona. “Algunos políticos parecen más preocupados por 3,6 kikómetros de tranvía que por un millón de coches entrando y saliendo de nuestra ciudad”, dijo.