Duelo entre hermanos

Dos jóvenes actores, Jerónimo Salas y Ricardo del Cano, presentan ‘J&B’ en una sala para 24 personas

De izquierda a derecha, Ricardo del Cano y Jerónimo Salas.
De izquierda a derecha, Ricardo del Cano y Jerónimo Salas.

Jerónimo Salas, de 27 años, lleva tres haciendo microteatro y es todo un recordman en el mundillo de las webseries. “En Microteatro Por Dinero Madrid, donde nació este formato, habré representado unas 20 piezas, pero actores como Darío Frías o Nacho Redondo deben tener más que yo”, dice. Junto a su compañero Ricardo del Cano, de 24 años, y al director Luis Sampedro, han montado la obra J&B, una pieza de 70 minutos, tierno retrato sobre el reencuentro de dos hermanos que se representa en Madrid cada viernes en un piso que da cabida a 24 personas. Los tres son parte visible de un fenómeno imparable en la ciudad: el teatro a pequeña escala, donde la implicación con el oficio, el amor al arte y la resistencia son las mejores armas.

Dos hermanos, competitivos y con vidas muy distintas, vuelven a la casa familiar para desarmarla tras la muerte de sus padres. El duelo por la pérdida se convierte en un ajuste de cuentas entre ellos a través de sus recuerdos de infancia y adolescencia.

Actúan de forma trepidante en una sala de 16 metros cuadrados. “La interdependencia entre los actores y el público es instantánea”, dice Jerónimo Salas. “Estar en una sala minúscula y hacer reír a una veintena de espectadores implica que ese público se ríe casi en tu oreja. En el caso de J&B la experiencia pasa por emociones más sutiles. Notas que el público ha dejado de respirar con una bofetada o se te clava su tensión en la nuca por algo que está pasando. Es muy bonito”.

La obra es una creación colectiva, de improvisación y escritura del texto a partir de la idea del director, Luis Sampedro, responsable del espacio donde se representa, el Teatro de la Vida. Llevan un par de años reescribiendo el texto y repitiendo ensayos.

Para Jerónimo Salas, este formato de bolsillo, que cobró fuerza a partir de los años sesenta y que bebe en Brecht y Peter Brook, en el espíritu contestatario y la idea del “todo se puede hacer”, del escenario desnudo o semidesnudo, es un género que crece sin freno en Madrid. “El teatro off de creación propia, de bajo presupuesto, es un mundo bastante poroso y con grandes profesionales con formas de trabajar muy diferentes”, dice Salas. “Las princesas del Pacífico, de José Troncoso, me impactó mucho. También casi todo lo que produce Kamikaze o, cada año, Territorio Danza, en Cuarta Pared, que siempre trae cosas muy inspiradoras”.

Ricardo del Cano, que está terminando de formarse en la escuela teatral de William Layton, hace su primer papel protagonista en J&B. Del Cano ve Madrid, con sus decenas de salas alternativas, como un territorio apasionante. “La cantidad de proyectos que genera Madrid es enorme”, dice Del Cano. Y Sampedro añade que la fragmentación del público actual, en experiencia e intereses, da alas a este movimiento y lo convierte en parte imprescindible para entender el momento cultural de la ciudad. Para el estreno de J&B no quedaban entradas. Sí, son sólo 24 localidades, pero piensan estar muchas semanas. Así empezó Claudio Tolcachir en Buenos Aires. Quién lo diría.

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J&B. Teatro de la Vida. Pases privados: viernes a las 21.00. Reservas en el 647 50 96 81

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Es autor de novelas como 'Los Baldrich', 'La estación perdida', 'Los buenos amigos' o 'Jauja' y del libro de viajes 'París'. Su obra narrativa ha sido reconocida con distintos premios. Es profesor en la Universidad Sciences Po de París. Como periodista fue Premio Pica d´Estat 2011. Es colaborador habitual en El Ojo Crítico de RNE y en EL PAÍS.

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