Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
ERNEST URTASUN, Candidato a las primarias de ICV y eurodiputado

“Las marcas de confluencia son pura Iniciativa”

El candidato a liderar la formación asegura: "No queremos desparecer, sino todo lo contrario".

Ernest Urtasun, el pasado jueves en Barcelona
Ernest Urtasun, el pasado jueves en Barcelona

Ernest Urtasun (Barcelona, 1982). El eurodiputado se postula en las primarias para ser la cara visible de Iniciativa tras la renuncia de Joan Herrera y Dolors Camats. No se esperan más aspirantes. La XI Asamblea del partido, en abril, consagrará el relevo.

Pregunta. ¿Les ha costado mucho convencerle?

Respuesta. No opuse resistencia y lo afronto con muchas ganas. Cuando di el paso a la política, fue y es para estar en el Parlamento Europeo y de hecho me presentaré también en 2019. Será un equipo colegiado con Marta Ribas y David Cid como coordinadores con un objetivo común: acabar la confluencia para construir el nuevo sujeto político de izquierdas.

P. ¿Es compatible hacer las dos cosas?

R. Lo haré posible. Antonio Gutiérrez Díaz nos enseñó que al Parlamento Europeo no se va a calentar la silla. Es esencial y más con el aumento de la desigualdad y el retroceso de la democracia. Seré la cara visible del partido, pero mi compromiso con Bruselas sigue intacto.

P. ICV ya apostó en su asamblea de 2013 en Viladecans por la confluencia ¿Redoblan esa apuesta para no desaparecer?

R. Las confluencias son para ganar y sumar mayorías de cambio. Del PSUC aprendimos que la política debe ser un ejercicio hacia fuera. Pero no queremos desparecer sino todo lo contrario. No se trata de competir con otras marcas. Mi sensación es que los militantes y electores de ICV se ven perfectamente reflejados en las marcas de confluencia. Estas marcas son pura Iniciativa.

P. ¿A qué se refiere?

R. A nivel programático y donde gobernamos. Si uno mira lo que estamos haciendo en el Ayuntamiento de Barcelona, en urbanismo, política social, medio ambiente, es pura política de Iniciativa. Cuando oímos que ICV ha quedado desdibujada, es al contrario. Está más presente que nunca.

P. Parecían destinados a sufrir una crisis como Unió , pero quieren reforzar el partido. ¿Cuándo hacen el cambio?

R. Fue en Viladecans: vimos que se debía crear algo más amplio que ICV, por encima de siglas y del partido. Estoy orgulloso de ello. Si hoy hay en Barcelona hay un gobierno de transformación haciendo políticas para la gente o si ganamos el 20-D es porque nosotros, entre otros, hicimos esa apuesta ofensiva.

P. Pero el proceso independentista les ha zarandeado

R. Ha trastocado todo el mapa político pero querría reivindicar que nos hemos mantenido cohesionados y sin fragmentarnos como otros. Hemos encontrado puntos de contacto entre federalistas, como yo, e independentistas. Es bueno trasladarlo: pase lo que pase con el procés lo más importante es mantener la unidad civil del pueblo catalán.

P. Colau dijo que el nuevo partido no debería ser ni una coalición ni una sopa de siglas. ¿Se sintieron aludidos?

R. No. Y lo compartimos: necesitamos ese sujeto organizativo estable y con una voz única. La clave no es la relación entre nosotros: es incorporar a más gente. Planteamos hacer una cooperativa política y que los actores que la impulsen no desaparezcan. Un modelo próximo es el de Compromís, una marca identificable que habla con una voz única pero que tiene otras muchas dentro. Deberemos encontrar nuestro camino.

P. La ponencia que debatirán cita: ‘Que nadie se sienta más que nadie, sin exclusiones y sin despreciar capital político’. ¿Es un mensaje para el entorno de Colau?

R. No es una frase en contra de nadie. Es en positivo: alude a que la cooperativa debe hacerse en igualdad y el capital de todos. ¿El nuestro? La cultura del PSUC, elaboración programática, una red municipal y vínculos internacionales.

P. ICV financió parte de la campaña municipal de Colau , pero ella no participó el 27-S. ¿Les decepcionó?

R. Tuvimos dificultades y fueron por el marco plebiscitario. Si se hubiera mojado hubiera sido una grandísima ayuda. ¿Despreciados? No. Cada uno tiene su ritmo. Barcelona en Comú se acababa de crear. Hay que respetarlo.

P. ¿Por qué habla del PSUC si fue una fusión de partidos?

R. Fue el referente de la izquierda nacional catalana. Hablamos del PSUC del siglo XXI porque el objetivo de la confluencia es derrotar la hegemonía convergente. Pese a su crisis por la corrupción, mantiene la presidencia de la Generalitat y los principales cargos del Gobierno. La operación de Junts pel Sí es para refundar la hegemonía de la derecha y de CDC. Es lo que está haciendo Mas.

P. Fue asesor de Raül Romeva en Bruselas. ¿Entiende su paso?

R. Lo respeto , pero creo que es un error. No sé si estará muy cómodo en los próximos meses. Lo veremos con la apuesta de Puigdemont con BCN World. Habrá elementos de fricción. El liderazgo del Gobierno lo lleva CDC.

P. ¿Qué impresión tienen en el Parlamento Europeo sobre el proceso independentista?

R. Están a la expectativa de la decisión que tome el nuevo Gobierno: si abrirá la mano para encontrar una solución como el referéndum o si hará como el PP y negará el problema. En Bruselas se encuentra mucha comprensión para hacer un referéndum como en Escocia y menos por otras vías unilaterales por las que no se va a ninguna parte. Eso es incuestionable. La consulta es imprescindible para que haya un mandato democrático.

P. ¿Sería un desastre para la confluencia si en un eventual acuerdo entre PSOE y Podemos decae el referéndum?

R. No tenemos previsto eso. En el decálogo de Pedro Sánchez no aparecía la palabra Cataluña y el primero que dijo que estaba incompleto fue Pablo Iglesias. Es una cuestión central y lo defenderemos hasta el final.

P. No parece que el Estado vaya a autorizarlo

R. La tendencia es la contraria. El apoyo al referéndum en todo el Estado es cada vez mayor. Lo dicen las encuestas y lo noto en las conversaciones que tengo cuando voy a Madrid. Nuestra posición se ve reforzada cada vez.