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El metro al aeropuerto prevé captar 23 millones de viajeros

El consejero de Territorio confirma que el nuevo tramo se pondrá en marcha el 12 de marzo

La esperada línea 9 del metro de Barcelona abrirá puertas el 12 de febrero.
La esperada línea 9 del metro de Barcelona abrirá puertas el 12 de febrero.

Una década de obras y 2.899 millones de euros de inversión después, el tramo de la línea 9 del metro entre Diagonal y el aeropuerto del Prat se pondrá en marcha el 12 de febrero. Lo hará con un tramo en precario –el que discurrirá por vía única entre las estaciones de Diagonal y Collblanc–, con una frecuencia de siete minutos que se reducirá a los cuatro minutos durante acontecimientos especiales y con la previsión que lo usen 23 millones de viajeros el año.

Los convoyes sin conductor de la L9 ya circulan como si fuera el día del estreno, lo que en el argot ferroviario se denomina la marcha en blanco, para acabar de perfilar su funcionamiento. El consejero de Territorio y Sostenibilidad, Josep Rull, ha subido este miércoles para preparar su estreno en el arte de las inauguraciones, que se producirá a tiempo para cubrir el Mobile World Congress, tal como exigían los organizadores, GSMA, que reclamaban el metro al recinto de Gran Via de Fira de Barcelona y ahora lo tendrán.

Pero más allá de los requerimientos de los poderosos de la telefonía móvil, la nueva conexión cumplirá varios hitos para Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB), que será el gestor de la nueva infraestructura del sistema. La primera, la reclamada conexión del metro con la terminal 1 del aeropuerto del Prat. La segunda, el enlace de las partes norte y sur de l'Hospitalet de Llobregat, muy dependientes ahora de la estructura radial desde Barcelona del transporte público. Y la tercera, dar cobertura de metro a puntos neurálgicos para la economía del sur de Barcelona: desde el mismo aeropuerto, a Mercabarna o el polígono Mas Blau del Prat, donde ya están instaladas muchas empresas y donde se ubicará un gran centro logístico del gigante Amazon.

De aquí la importancia de la L9 y la previsión de usuarios. Los 23 millones anunciados por el consejero Rull casi triplican los 8 millones que usan el tramo sur de la línea 9 en Badalona y Santa Coloma de Gramenet. Esta estimación se tiene que entender también con los 20 kilómetros que recorrerá el nuevo tramo y las 15 nuevas estaciones donde se parará el tren. Por el camino conectará con dos estaciones de Rodalies (T2 del aeropuerto y El Prat), una de Ferrocarrils de la Generalitat (Europa-Fira) y tres de metro: Zona Universitària, con la línea 3; Collblanc, con la línea 5; y Torrassa, que con su conexión con la línea 1 se puede convertir en un importante intercambiador suburbano de Barcelona.

Llegar al aeropuerto con el metro no será rápido (32 minutos desde la parada de Zona Universitària) ni barato (4,5 euros se pagará por el billete). Ir desde Barcelona a la T2 con Rodalies desde Passeig de Gràcia puede salir ahora por 0,99 euros si se usa una tarjeta T-10. Las diferencias entre un sistema y el otro se podrán ver a partir del 12 de marzo, cuando TMB repartirá alrededor de 50.000 billetes sencillos porque los vecinos de las zonas afectadas puedan probar la infraestructura.

Su puesta en marcha todavía deja en el aire el vial de la Zona Franca, pero este miércoles Rull ha dicho que espera poder acordar con el Ayuntamiento de Barcelona y el Àrea Metropolitana de Barcelona cómo se pueden avanzar las obras.