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Iceta y Rabell recuerdan que el 27-S el secesionismo perdió el plebiscito

El líder de Catalunya Sí que es Pot afirma que la declaración de desconexión no se la creen ni sus propios impulsores

Lluis Rabell, líder de Catalunya Sí que es Pot, dirigiéndose al atril del Parlament.
Lluis Rabell, líder de Catalunya Sí que es Pot, dirigiéndose al atril del Parlament. EL PAÍS

El líder del PSC, Miquel Iceta y Lluís Rabell, líder de Catalunya Sí que es Pot, recordaron en sus intervenciones que el independentismo perdió el plebiscito que planteó en las elecciones del 27-S cuando recabó el 48% de los votos. El primer secretario de los socialistas conminó a Oriol Puigdemont  que “escuche al 52% de los ciudadanos que no votaron Junts pel Sí o la CUP” el 27 de septiembre. El dirigente socialista anunció su voto contrario a la investidura insistió en diversas ocasiones en que el resultado de las urnas habilita a las formaciones soberanistas a formar un Gobierno independentista, “pero no para perseguir la independencia exprés y más si es obviando la legalidad”.

Iceta recordó que Junts pel Sí y la CUP no ganaron ese plebiscito en el que convirtieron las elecciones y reprochó la forma en que se ha negociado el pacto de investidura. “Es altamente preocupante que Mas haya dicho que así se corrige el resultado de las urnas”, dijo Iceta, quien también citó al presidente en funciones para contradecirle. “Se ha producido la subasta [en la presidencia de la Generalitat] y ha habido exclusiones, la de Mas y la de diputados de la CUP”, dijo Iceta.

El dirigente socialista insistió en la necesidad de respetar la ley y el Estado de derecho y recordó que ese marco legal amparó la celebración de las elecciones y el debate de investidura. “No tienen derecho a situar las instituciones fuera de la legalidad”, dijo. En esa línea, Iceta recordó a Puigdemont que será el representante ordinario del Estado en Cataluña y que eso “comporta unas obligaciones que hace falta no olvidar”. El dirigente del PSC también interpeló a Puigdemont para que aclare si considera vigente la declaración soberanista del 9 de noviembre que anuló el Tribunal Constitucional y si la legislatura se guiará por el acuerdo independentista que en su día entregó Junts pel sí a la CUP.

Miquel Iceta.
Miquel Iceta. EL PAÍS

Rabell sostuvo ayer que la investidura solo beneficia a Mariano Rajoy que podrá, a su juicio, poder presionar al PSOE para formar un eventual Gobierno de coalición basado en la unidad de España. El diputado alcanzó esa conclusión porque la declaración de independencia es una “estafa” que no se cree “nadie” ni tan siquiera sus propios impulsores. En una de las intervenciones más duras de la sesión, Rabell, líder de la coalición de izquierdas en la que se integra Podemos, acusó a Puigdemont haber reivindicado la “maestría” de Jordi Pujol y de ser un “iluso” por haber expuesto su deseo de impulsar de forma unilateral una agencia catalana de la seguridad o un sistema de aduanas. “Si cree que puede hacer eso, es un iluso. Y si no se lo cree, tampoco. Y no puede por tanto ser presidente de la Generalitat”, señaló. “Es una fanfarronada que nadie se cree”. “No creemos que tenga lugar la desconexión. No hay suficiente legitimidad democrática y esto no se resuelve con juegos de aritmética parlamentaria”, añadió.

Tras haber estado meses solicitando a la CUP que no invistiera a Mas, Rabell lamentó que al final hayan votado a un presidente convergente. “Se trata de ganar tiempo para rehacer un partido en caída libre, desgastado por los recortes y la corrupción. Y nos lo recuerda que la familia Pujol ha sido imputada como organización criminal”, dijo. El diputado de izquierdas recordó que el 20-D un millón de catalanes votaron a favor del referéndum y que hay 100 diputados en el Congreso a favor del derecho a decidir. Por ello, hizo invitó a la CUP —sin citarla— para pactar en el futuro: “Tenemos que trabajar para abrir otra vía. El independentismo de izquierdas debe de entender que no hay salida con la hegemonía de una derecha neoliberal”.