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El PP se lanza también a por el catalanismo moderado

Jorge Fernández Díaz admite que pugnará por los votos de la extinta CiU

El cabeza de lista del PP por Barcelona y ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz.
El cabeza de lista del PP por Barcelona y ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz. EFE

El entierro anunciado este fin de semana de Convergència De mocràtica de Catalunya abre la veda entre los partidos de centro derecha para quedarse con el espacio electoral que queda. El PP, históricamente en las antípodas del nacionalismo catalán y promotor de duros mensajes contra el catalanismo político, se lanza ahora a por el hueco que puede dejar la fuga de votantes liberales que no están a favor de la independencia.

El ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, lo confirmó este lunes en el círculo ecuestre de Barcelona ante empresarios, ya en su papel de candidato popular por esta provincia a las elecciones generales del 20-D. “Intentaremos estar en ese caladero de gente que cree en la libertad económica, en la economía social de mercado y en pertenecer a España y Europa”, dijo el ministro.

Aunque CDC no pretende desaparecer, sino ser sustituido por otro partido, las dudas de varios de sus dirigentes históricos abren una fisura en el partido que otras formaciones quieren aprovechar para disputarse los 47 escaños que Cataluña aporta al Congreso. Ferran Mas-Colell, Felip Puig o el propio candidato convergente Francesc Homs, han manifestado críticas estos días contra las cesiones del partido a la CUP para hacer a Mas presidente y conservar el Gobierno de la Generalitat. Por eso, ayer Fernández Díaz quiso dirigirse directamente al mundo económico catalán con una comparación: “El PP es previsible. Eso es garantía de estabilidad y seguridad, que no solo son convenientes sino necesarios”.

En campaña

Quien quiera que gobierne Sánchez tiene dos opciones: votarle a él o a Rivera"

Jorge Fernández Díaz

Ciudadanos ya lleva varias semanas instalado en el discurso del diálogo con el catalanismo moderado. Sus dirigentes incluso citan a Tarradellas y Cambó como referentes de un sector “que ha colaborado en las grandes decisiones de España”, repiten estos días. Y precisamente esta idea de la colaboración la resaltó también Fernández Díaz para criticar que Homs dejara caer que el artículo dos de la Constitución —que habla de la unidad de España—, se redactó bajo presión del ejército en 1978. “Debería aprender un poco de historia. En la Carta Magna estuvieron Miquel Roca y Jordi Solé Tura”, justificó el ministro.

A pesar de los reconocimientos, el dirigente popular estaba ya en campaña. La negativa del líder naranja, Albert Rivera, a dar apoyo a Rajoy como presidente sirvió a Fernández Díaz para presionar al partido emergente: "Quien quiera que gobierne Sánchez tiene dos formas de hacerlo: votarle a él o a Rivera". El ministro dedicó el resto del tiempo a lucir balance de la legislatura en materia económica y de seguridad. La imagen del Madrid-Barça jugándose este sábado mientras en varios países europeos se cancelaron partidos similares es el mejor ejemplo para el ministro de su gestión en Interior. "Me alegro de que las agendas de los terroristas no marquen nuestras vidas", resaltó.

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