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Mas baraja prorrogar el presupuesto ante la falta de acuerdo con la CUP

Neus Munté sostiene que el Gobierno sigue trabajando "a pleno ritmo"

Dos semanas después de las elecciones del 27 de septiembre todo está en el aire en la Generalitat. No solo no hay acuerdo entre Junts pel Sí y la CUP para investir al nuevo presidente. Tampoco hay plan de gobierno. Ayer la Generalitat admitió, además, que baraja prorrogar los Presupuestos de este año por la situación de bloqueo técnico al que se ha llegado por las negociaciones entre las dos fuerzas independentistas. La vicepresidenta Neus Munté restó trascendencia a este hecho y aseguró que los Presupuestos pueden prorrogarse “como ya se ha hecho en otras ocasiones”. Eso sí, aseguró que el Gobierno sigue trabajando “a pleno rendimiento”. Con todo, algunos departamentos se preparan para una negociación larga e incluso para unas nuevas elecciones.

El Gobierno catalán se reunió ayer como cada martes. Al igual que la semana pasada las decisiones que tomó fueron mínimas. Tres folios bastaron para explicar sus acuerdos, una cifra irrisoria comparada con los veinte o treinta que suele emplear habitualmente. La vicepresidenta y portavoz del Gobierno, Neus Munté, restó trascendencia a este hecho recordando que la sesión de ayer fue más corta debido a que el presidente, Artur Mas, tuvo que asistir antes a la inauguración del Foro Iberoamericano. Con todo, este hecho visualizó hasta qué punto se encuentra paralizada la acción de Gobierno.

Esta situación es habitual cada vez que hay elecciones, especialmente entre la celebración de las mismas y la constitución del nuevo Parlamento. Lo que no es tan habitual es que quince días después de los comicios no haya fecha prevista para constituirse la nueva Cámara y, mucho menos, para que el nuevo Gobierno comience a trabajar. Munté señaló ayer que para lo primero hay margen hasta el 26 de octubre, con lo que quiso transmitir un mensaje de normalidad institucional.

Respecto a la opción de que la Generalitat realice una prórroga presupuestaria si se tarda en formar un nuevo Gobierno, Munté sostuvo que una prórroga “permite funcionar con toda normalidad al Govern y sus departamentos”. Eso sí, admitió que con unas cuentas prorrogadas no se pueden aprobar gastos como subvenciones o nuevas inversiones.

También negó que haya dejadez de funciones por el escaso ritmo en la toma de decisiones. Según ella tanto las agendas de los consejeros como sus actuaciones revelan que la Generalitat trabaja “a buen ritmo”.

La enorme distancia que separa a Junts pel Sí y la CUP en lo que a modelo social y económico se refiere está obligando a la Administración catalana a prepararse para una larga y pesada negociación. Fuentes de uno de los departamentos del área económica explican que se ha instruido a los altos cargos para que se preparen para prolongar varios meses la actual situación. La investidura del nuevo presidente tiene un plazo legal que no expira hasta el 9 de enero. Pero estas fuentes explican que los departamentos se está preparando incluso para un escenario de falta de acuerdo que obligue a repetir las elecciones, algo que se daría probablemente en marzo.

 Evitar el desgobierno

El objetivo del Ejecutivo catalán ahora es que no cunda la sensación de desgobierno, especialmente entre los sectores económicos. La semana pasada dirigentes de algunas patronales comenzaron a expresar su inquietud, no solo por la tardanza en formar gobierno, sino sobre todo por el papel que la CUP jugará en la definición de las políticas económicas. Munté aseguró ayer que este temor dista de estar generalizado y recordó que algunas patronales y cámaras de comercio de la provincia de Girona han expresado su apoyo tanto a Artur Mas como al resultado del 27-S. “Estamos trabajando en diversos aspectos, desde la perspectiva económica, social, y del resto de departamentos”, aseguró. Preguntada por si el futuro Gobierno continuará siendo “business friendly” en caso de necesitar el apoyo de la CUP, Munté insistió en que sí trabajarán en este sentido, si bien eludió utilizar el anglicismo del que Mas hizo bandera cuando gobernaba con el apoyo del PP. “Este Gobierno está fuertemente comprometido con la actividad económica y la creación de puestos de trabajo”, dijo.