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¿Hacia un cinturón naranja?

Ciudadanos gana en 10 ciudades del área metropolitana y es la segunda fuerza más votada en todas las demás, excepto la Badalona de Albiol

El color naranja ha irrumpido con fuerza en el área metropolitana de Barcelona, que tiempo atrás fue de un rojo intenso que destiñó a medida que pasaban las legislaturas. Ciudadanos ha logrado ser la fuerza más votada en una decena de municipios, con L'Hospitalet de Llobregat —la segunda ciudad más poblada de Cataluña— como joya de la corona. La candidatura de Inés Arrimadas —que ha recibido en la zona metropolitana el 20% de los votos, frente al 35% logrado por Junts pel Sí— ha sabido sacar rédito, mejor que ninguna otra, a la gran polarización que ha provocado en el electorado catalán la cuestión independentista.

El voto en el cinturón de Barcelona ampliar foto
El voto en el cinturón de Barcelona

A la gran movilización soberanista de 2012 le ha seguido, a medida que aumentaba la radicalidad de las propuestas de ruptura con España, una reacción en sentido inverso que ha hecho crecer entre el electorado el apoyo a quienes prefieren que todo siga igual. El PP, que tradicionalmente jugaba este papel en Cataluña, no ha podido competir con Ciudadanos ante el desgaste que la corrupción y la gestión de la crisis económica ha causado al partido de Mariano Rajoy. Si Ciudadanos juega en toda España la baza de la regeneración, en Cataluña suma a ello su rol de baluarte frente al crecimiento del independentismo.

La polarización independentista ha sido difícil de digerir para los partidos —PSC, Podemos, ICV y Unió— que buscan una salida intermedia al conflicto. La largamente prometida reforma constitucional de los socialistas hace tiempo que ha perdido credibilidad en Cataluña y la apuesta por el derecho a decidir de los otros tres partidos, en un tiempo mayoritaria, ha acabado siendo arrollada por la intensidad del debate. No es por casualidad que Ciudadanos crezca a costa del PP, lo haga también en los tradicionales feudos del PSC y ICV y haya taponado el crecimiento de Podemos que hace solo unos meses detectaban las encuestas.

La formación de Albert Rivera, además de L’Hospitalet (255.000 habitantes), fue la fuerza más votada en Sant Boi de Llobregat (83.000), Viladecans (65.000) Castelldefels y El Prat (63.000 cada una), Gavà (46.000), Esplugues (45.000), Ripollet (37.000), Sant Adrià del Besòs (36.000) y Barberà del Vallès (33.000).

Ciudadanos también es la segunda fuerza en todos los otros 26 municipios del área metropolitana de Barcelona (con una población de 3,3 millones de habitantes), con la sola excepción de Badalona, localidad natal del candidato popular Xavier García Albiol y donde el PP logró ocupar ese lugar. En varios casos se ha quedado a solo un puñado de votos de desbancar al PSC o a Junts pel Sí en el primer lugar de las urnas. Los socialistas superaron al partido de Arrimadas por apenas 100 votos en Santa Coloma, 160 en Badía y 400 en Cornellà. Junts pel Sí, por su parte, solo lograron 120 votos más que Ciudadanos en Montcada i Reixac y 200 en Sant Just Desvern.

Segunda corona

La intensidad de la irrupción de Ciudadanos como elección preferida para aquellos que se oponen a la independencia en Cataluña lo demuestra que también ha conseguido importantes plazas en la segunda corona metropolitana, como Rubí, Sant Andreu de la Barca y La Llagosta. El partido también logró ser la segunda fuerza en apoyo en ciudades tan importantes como Sabadell, Terrassa, Mataró, Granollers y Manresa, posición que también ocupó en el resto de ciudades catalanas como Tarragona, Reus, Lleida y Girona.

La incógnita que el tiempo resolverá es si este apoyo es un voto prestado de personas cercanas a otras formaciones ante el carácter plebiscitario de las elecciones o si Ciudadanos está sentando las bases para ser el segundo gran partido catalán del futuro.

Un éxito que ensancha la base electoral del partido

El votante tipo de Ciudadanos era, al menos hasta ahora, el de un profesional de mediana edad, residente en grandes ciudades, con estudios universitarios y unos elevados ingresos económicos. El éxito obtenido por el partido en todos los municipios del área metropolitana —que aunque comparten características comunes, también presentan perfiles socioeconómicos muy distintos— puede indicar que está logrando ampliar el perfil de su base electoral. Esto explicaría que, además de en la zona litoral al sur de Barcelona capital, el partido haya logrado triunfar en tradicionales zonas socialistas como Sant Adrià y Santa Coloma.

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