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El área metropolitana estrena cinturón naranja

La candidatura de Inés Arrimadas es la lista más votada en l'Hospitalet, El Prat, Rubí, Sant Adrià y siete ciudades más

Inés Arrimadas votando el pasado domingo.
Inés Arrimadas votando el pasado domingo.

El Área Metropolitana de Barcelona ya no es roja, ni tan siquiera rosa. Tampoco se ha convertido en independentistas. Desde ayer, empieza a ser de color naranja. La formación de Inés Arrimadas logró un espectacular aumento de apoyo popular en las grandes ciudades que rodean a la capital catalana, donde logró ser la fuerza más votada en una docena de ellas. El mayor trofeo fue Hospitalet de LLobregat, la segunda ciudad más poblada de Cataluña, donde se impuso al PSC por poco más de 600 votos. Pero el partido de Albert Rivera logró muchas más victorias, algunas de ellas holgadas, en Barberà del Vallès, Castelldefels, Esplugues, Gavà, Ripollet, Rubí, Sant Adrià del Besòs, Sant Andreu de la Barca, Sant Boi o Viladecans.

Frente a esta oleada, el PSC apenas logró mantenerse fuerte con victorias en Badia del Vallès, Santa Coloma de Gramenet y Cornellà del Llobregat. Junts pel Sí, por su parte, consiguió la mayoría de las papeletas en Badalona y otras localidades como Mollet, Sant Cugat, Sant Joan Despí y Sant Feliu de Llobregat.

La candidatura encabezada por Raül Romeva también logró ser la más votada en las dos mayores ciudades del Vallès: Sabadell y Terrassa.

Catalunya Sí que es Pot fue la gran derrotada en el área metropolitana, donde no logro posicionarse ni como alternativa ante el carácter plebiscitario impuesto por Junts pel Sí a la votación ni conectar con el tradicional granero de votos de la izquierda. La candidatura —encabezada por el exlíder vecinal LLuís Rabell y que agrupa a Podemos, ICV y EUiA— apenas puede presumir de haber logrado el tercer puesto en los municipios de Montcada i Reixac, Badia del Vallès y Cornellà de LLobregat.

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