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Medio centenar de taxistas colapsan el Port Olímpic

Los conductores exigen controles en el puerto para sancionar a los vehículos ilegales

Colapso en el Puerto Olímpico de Barcelona por una huelga de taxistas.
Colapso en el Puerto Olímpico de Barcelona por una huelga de taxistas.

Medio centenar de taxistas han colapsado la madrugada del viernes el Port Olímpic en protesta contra los vehículos sin licencia que se acercan a la zona cada noche a captar pasajeros. La manifestación, que no contaba con autorización, ha partido a la una y media de la mañana desde el hotel H10 Marina Barcelona por la calle de Ramon Trias Fargas hacia las discotecas del puerto, una zona señalada por los conductores como "punto caliente" para el transporte ilegal durante las noches de verano debido a la cantidad de jóvenes y turistas que salen de estos locales en horas en las que no hay servicio de metro.

Decenas de taxis han ocupado las calles aledañas a las discotecas Opium y Shôko. Mientras centenares de personas intentaban decifrar el porqué de los bocinazos, algunos taxistas han abandonado el volante para inspeccionar los coches aparcados frente a las discotecas. Un par de ellos han asegurado reconocer tres coches piratas y les han pinchado las ruedas"¿Dónde está la Guardia Urbana? ¡Bloqueamos la calle y aquí nadie hace nada!", gritaba un conductor. 

"Si nosotros sabemos quiénes son piratas y dónde están, los agentes también lo saben. Pero no actúan", ha lamentado la presidenta de la Asociación Profesional Élite Taxi, Núria Navarrete. La agrupación tiene "censados" a más del 2.500 chóferes ilegales que operan en el área metropolitana de Barcelona. La Generalitat aprobó a principios de año una ley que permite a las autoridades decomisar el vehículo a quien transporte pasajeros sin tener el permiso necesario. Para evitar esta medida los infractores deben abonar de forma inmediata una sanción de 4.000 euros. La Guardia Urbana ha inmovilizado 42 automóviles desde que la norma entrara en vigor el pasado marzo.

La caravana de taxistas se ha trasladado después de unos 20 minutos a la calle de la Marina, donde la mayoría de chóferes han dejado sus coches en medio de la vía para continuar la protesta. Tras colgar una pancarta con el símbolo de la asociación, algunos taxistas han protagonizado incidentes con colegas que no participaban de la marcha y se habían quedado atrapados en el tumulto. Otro grupo ha regresado al paseo Marítimo, donde un hombre al que acusaban de ser un taxista ilegal ha asegurado haber sido agredido. "Yo solo estaba aquí esperando a mi mujer, que está en el hospital, y han venido a echarme gas en la cara y uno de ellos me ha golpeado", explicaba por teléfono a la policía. Dos hombres que afirmaban ser amigos del denunciante "que estaban de paseo por la zona" se han acercado pocos minutos después a preguntarle qué había pasado.

La protesta ha finalizado cerca de las tres de la mañana con algunas multas y reprimendas de la Guardia Urbana. "Una cosa es manifestarse y otra colapsarlo todo", ha recriminado un agente a los taxistas. "No puede ser que dos agentes se acerquen a hablar con vosotros, les rodee una treintena de personas y tengan que acabar pidiendo refuerzos", ha añadido. Los conductores han defendido que están hartos de que la competencia desleal mine sus ingresos y que "la policía no haga nada" siendo tan "obvio" quiénes son los infractores, dónde y cuándo operan.

El portavoz de Élite, Alberto Álvarez, ha pedido una reunión con la alcaldesa, Ada Colau, para tratar el problema. Los taxistas exigen que la Guardia Urbana realice controles en el puerto como los que llevan a cabo los Mossos d'Esquadra en el aeropuerto.