El vandalismo contra las bicicletas públicas se cuadruplica en verano

El servicio tiene más de 50.000 abonados que hacen una media 10.493 viajes al mes.

Un usuario utiliza una bici de alquiler 'Bici-mad' en el centro.
Un usuario utiliza una bici de alquiler 'Bici-mad' en el centro.SANTI BURGOS

Desde junio del año pasado, 790 bicicletas del servicio de bicicletas públicas de Madrid han sido inutilizadas por vándalos. A medida que se extiende el sistema, los ataques van en aumento: en lo que va de va de 2015, 450 bicicletas han sido arrancadas de los anclajes, casi la mitad de ellas (215), entre el 1 de junio y el 15 de julio. A pesar de estos problemas, BiciMAD funciona: el servicio tiene más de 50.000 abonados que hacen una media 10.493 viajes al mes. Por ello, el Ayuntamiento busca, junto a colectivos probici, soluciones a los fallos de la bicicleta pública en la capital.

Desde el comienzo del verano, las noticias de bicicletas atacadas no han dejado de aumentar. En total, 215 entre el 1 de junio y el 15 de julio. Debido a este problema, y a las quejas de varios usuarios, el Ayuntamiento convocó el pasado viernes una reunión. “Estamos comprometidos con la movilidad sostenible”, dijo Inés Sabanés, concejal de Movilidad y Medio Ambiente. Sabanés organizó un encuentro con representantes de colectivos ciclistas; de Bonopark, empresa adjudicataria, y prescriptores.

“A partir de septiembre mejorará el sistema de bicicleta pública”, anunció Sabanés.

En la cita se trató el problema del incremento de actos vandálicos, que se traduce, desde la inauguración del servicio, en 790 bicicletas inutilizadas por completo y que han tenido que ser sustituidas, según cifras del Ayuntamiento. “El vandalismo se acabará corrigiendo”, opina Adrián Fernández, ingeniero experto en movilidad y que participa en el blog Ecomovilidad.net. Él estuvo en la reunión con Sabanés: “Aunque las cifras parezcan alarmantes, son normales en un servicio público”, añade.

Bicis, estaciones, ciclistas y ataques

51.328 abonados tiene BiciMAD (datos a 31 de julio). La mayoría de ellos poseen el abono anual (64%) frente al de uno, tres o cinco días.

Ampliación. Ante el éxito, el sistema se amplió. Actualmente cuenta con 165 estaciones, dentro del radio de la M-30, y 2.018 bicicletas.

Viajes en bicicleta pública. Cada día, de lunes a viernes, se hacen en Madrid una media de 10.879 viajes (datos de julio de 2015). El fin de semana el número disminuye hasta los 8.914. En total, desde su inauguración se han realizado más de 150.000 trayectos.

Ataques. Desde su inauguración, en junio de 2014, 790 bicicletas han sido robadas o atacadas y han debido ser sustituidas.

Violencia estival. Este año, 450 bicicletas han sido atacadas. La mayoría (215), entre el 1 de junio y el 15 de julio. El número casi cuadriplica la tasa de vandalismo de meses anteriores.

Mejoras en la seguridad. Además de incorporar un millar de bicis más, se va a mejorar la seguridad (cámaras y GPS) de estaciones y vehículos.

En general, los expertos diferencian entre dos tipos de ataques a las bicis públicas. El destructivo, que busca estropear el sistema —como cuando en varias estaciones rajaron todos los sillines—, y el más habitual, denominado utilitarista; colarse en BiciMAD. “Ha habido una evolución piramidal de este tipo de actitudes porque la gente ha aprendido cómo hacerlo”, explica Fernández, que también ejerce como consultor de movilidad. Un vídeo en YouTube mostraba cómo se robaba una de estas bicicletas. “La cogen, se pegan el paseo y la dejan en cualquier lugar”, agrega. Las reconocibles bicicletas blancas han aparecido tiradas en parques, en el fondo del río Manzanares o en aparcamientos.

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“Al estropear el anclaje, se bloquea el uso de la estación. Por eso estas incidencias tienen una gran repercusión en el sistema”, continúa Fernández. El vandalismo genera escasez y la escasa disponibilidad en estaciones —ayer estaban al 55%, según la cuenta de Twitter @BiciBad, que hace un seguimiento del tema— provoca problemas en el uso. De ahí que el Ayuntamiento haya decidido meterse de lleno en el asunto: “A partir de septiembre mejorará el sistema de bicicleta pública. Ese es nuestro compromiso”, anunció Sabanés.

A pesar de los graves problemas informáticos con los que arrancó, BiciMAD es actualmente un éxito: el 31 de julio contaba con 51.328 abonados y una media de 10.879 usos diarios. Además, acaba de terminar su primera ampliación tanto en número de bicicletas como de estaciones: 2.018 velocípedos en 165 puestos. “Arrancaron mal”, dice Adrián Fernández. “El sistema ha ido regular y su infraestructura es escasa. A pesar de ello, funciona porque Madrid tenía ganas de bici”, cuenta. Mientras muchos sistemas públicos semejantes han tenido que cerrar por escasez de demanda, en la capital eso no es un problema. “Ahora se necesita es una bici pública de calidad”, añade Fernández.

El Consistorio prepara varios cambios en el sistema

Para el Ayuntamiento, el vandalismo no es el único problema que tiene BiciMad. “Hemos pedido colaboración a los colectivos para mejorar la seguridad”, dijo Sabanés después de su encuentro. “Pero también actuaremos con firmeza resolviendo conflictos y controlando el cumplimiento del contrato”, añadió en referencia a Bonopark, empresa adjudicataria del sistema, por el que el Ayuntamiento paga unos cuatro millones de euros al año.

Así, a partir de septiembre el Ayuntamiento ha pedido a la adjudicataria que realice cambios en el sistema público de alquiler de bicicletas para mejorar su funcionamiento. El primero, un aumento de la flota sin coste para el Consistorio: 1.000 bicis nuevas para reponer las que actualmente están inoperativas y para poder disponer de un colchón de velocípedos en momentos de carencia.

Los anclajes donde se dejan las bicis también van a cambiar. Aunque se han rediseñado hasta en seis ocasiones, un equipo de ingeniería está trabajando en un nuevo formato para separar el anclaje mecánico, que impide el robo, del electrónico, que sirve para recargar la batería del velocípedo. Esta medida se ha tomado para evitar los problemas de bloqueo de las estaciones.

Geolocalizadores

Aunque las bicicletas actuales cuentan con un chip que permite geolocalizarlas, este no funciona. Por ello, se va a desarrollar un nuevo sistema de GPS integrado que ofrecerá información continua sobre el estado del vehículo, lo que facilitará localizarlo si es robado o destrozado.

Los colectivos también pidieron una mejora de la información que da el sistema y transparencia y datos a tiempo real vía web. Para ello reclamaron la habilitación del interfaz público, que, a pesar de ser un requerimiento del pliego, fue clausurado por los problemas informáticos. Del mismo modo, el Ayuntamiento ha reclamado un nuevo software para evitar que el sistema colapse y simplificar también la navegabilidad. De esta tarea se encargará la empresa especialista Etra, subcontratada por Bonopark. “Tenemos la obligación de proteger sistemas como BiciMad”, remarcó la concejal Sabanés como conclusión a su aproximación a los problemas de las bicicletas públicas.

 

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Sobre la firma

Pablo León

Periodista de EL PAÍS desde 2009. Actualmente en Internacional. Durante seis años fue redactor de Madrid, cubriendo política municipal. Antes estuvo en secciones como Reportajes, El País Semanal, El Viajero o Tentaciones. Es licenciado en Ciencias Ambientales y Máster de Periodismo UAM-EL PAÍS. Vive en Madrid y es experto en movilidad sostenible.

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