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El Beach Club de Valencia, pendiente de licencia para abrir al público

El Consistorio asegura que debe corregir una serie de errores del proyecto

El empresario critica la multitud de obstáculos para obtener los permisos

Imagen virtual del Marina Beach Club, en Valencia
Imagen virtual del Marina Beach Club, en Valencia

La sociedad Recaba Inversiones Turísticas se adjudicó en mayo de 2014 la gestión y explotación comercial del Beach Club de Valencia, junto a la Marina Real de la capital. El Consorcio Valencia 2007, gestor del espacio, le otorgó una concesión durante 20 años a cambio del pago de un canon mensual de 25.000 euros. Quince meses después el proyecto, que debía haber abierto en julio, no despega con la falta de licencia de actividad.

El club de playa, que contiene tres restaurantes y una piscina de agua salada, tenía prevista su apertura la pasada primavera pero es agosto, bien entrada la temporada de verano, y el negocio no cuenta todavía con los permisos necesarios para abrir al público. El portavoz de Recaba Inversiones, Antonio Calero, da por perdida la campaña y critica los obstáculos que ha puesto la Corporación Municipal para darle los permisos. 

El director general y accionista de Recaba Inversiones, Antonio Calero, se ha quejado de la actitud del anterior Gobierno municipal. "Estos señores dejaron todo arreglado menos el Beach Club, lo que nos llevaría a preguntarnos quien quedó segundo en el concurso y qué pasa si el ganador, o sea nosotros, quiebra", apunta el socio. Club de Playa la Marina 2014, vinculado, entre otros, al abogado Manuel Broseta, presentó la segunda mejor oferta al concurso. 

Según Calero, otros proyectos municipales han conseguido licencias de obras condicionadas a la finalización del proyecto. "Así se hacen un 90% de las obras", añade el empresario. La nueva coalición de Gobierno paralizó hace un mes las obras del edificio previsto en el club de playa porque no disponía de licencia y así sigue. La piscina de agua salada está acabada y llena porque "si la dejamos vacía, se estropea", puntualiza. El Consorcio les exige además el pago de varias mensualidades del canon. 

El concejal de Espacio Público del Ayuntamiento de Valencia, Carlos Galiana, ha trasladado los requerimientos de urbanismo y actividades para que subsanen aspectos que deben ser revisados. Galiana ha repasado con el director en funciones de la Marina Real el estado en que se encuentran las licencias de actividades de los locales de la Marina Real, especialmente el de la Marina Beach Club.

Galiana ha trasladado al director general de la Marina Real “los requerimientos de urbanismo y actividades para que subsanen aquellos aspectos que deben ser revisados. "Nosotros no hemos dado orden de paralizar nada, al contrario. Pero la situación actual es algo con lo que nos hemos encontrado, una herencia desde 2014, que se debe resolver con el tiempo y forma debidos”, ha dicho Galiana.

Respecto a una eventual apertura del Beach Club para este mismo verano, el concejal ha dicho que depende de las capacidades de reacción que tenga el Consorcio. "El Ayuntamiento no puede dar licencia de actividades si no están subsanados los errores", ha subrayado.

Aglomeraciones nocturnas

En esta reunión también se han abordado los conflictos que se generan en la fachada marítima de Valencia algunos establecimientos que en un principio fueron pensados para restauración y finalmente se han convertido en locales de ocio nocturno con problemas en los horarios de cierre y acústicos que generan molestias a los vecinos.

La concejala de Protección Ciudadana, Sandra Gómez, ha asegurado que desde su área están estudiando posibles soluciones para “controlar que determinados establecimientos cumplan con la normativa acústica o con los horarios de cierre para evitar que hayan aglomeraciones nocturnas que generen problemas de convivencia”.

Algunas de las propuestas pasan por controlar las licencias de los locales y su cumplimiento, así como ofrecer alternativas de ocio a los jóvenes, y observar un control de la normativa acústica.

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