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“Quieren convertir L’Hospitalet en Corea del Norte”

Manifestación para defender a un sacerdote ultraderechista que preside marchas paramilitares junto a un grupo de amigos de la Legión

Custodio Ballester encabezando la manifestación, ayer, camino del Ayuntamiento de l'Hopitalet de Llobregat.
Custodio Ballester encabezando la manifestación, ayer, camino del Ayuntamiento de l'Hopitalet de Llobregat.

Unas 400 personas convocadas por la plataforma antiindependentista De España y Catalanes marcharon ayer por l'Hospitalet de Llobregat bajo proclamas como Viva España, Viva el rey, Viva la legión y Viva Dios con las que apoyaron a un sacerdote al que la mayoría partidos de la ciudad, salvo el PP y la xenófoba Plataforma per Cataluña (PxC), han criticado por su ideología ultraderechista y han llegado a pedir al arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, que lo destine lejos de la segunda ciudad de Cataluña.

El sacerdote, Custodio Ballester, tiene 51 años y lleva 14 años ejerciendo como párroco en la iglesia de la Inmaculada Concepción. Fue ordenado en 1998 y antes que cura fue militar. “Me fío más de los veteranos del Ejército, por su sentido de la lealtad, que de muchos de mis compañeros curas”, sonríe. Ballester viste clergyman negro coronado con alzacuello romano. “Los socialistas y comunistas quieren convertir l'Hospitalet en Corea del Norte y han juzgado mi labor de párroco diciendo que yo había convertido la parroquia en un refugio de ultraderechistas”, sentencia. Está orgulloso de haber invitado en 2014 a la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios a que desfilaran el Viernes Santo por el barrio de Sant Feliu. “Me autorizaron una procesión. Los del Ayuntamiento no esperaban ver a los legionarios con los uniformes, la escuadra de escolta y el Cristo de la Buena Muerte”, sonríe el sacerdote. “Los vecinos al encontrárselos gritaban: Viva España y Viva la Legión”.

El Ayuntamiento no autorizó más procesiones, pero el párroco no se dio por vencido y el pasado Viernes Santo unos vecinos pidieron permiso para manifestarse a favor de la libertad religiosa. La Delegación del Gobierno la autorizó, aunque el Arzobispado no tenía ninguna constancia de la misma. Tras la pancarta que abría la manifestación volvió a desfilar el grupo paramilitar legionario.

Armamento

ICV-EUiA presentó a final de abril una moción en el Ayuntamiento para pedir explicaciones a Martínez Sistach y para que la Fiscalía investigase qué tipo de armas llevaban los legionarios. El PSC y CiU apoyaron la moción. Partidarios del sacerdote, entre los que se encontraban miembros de PxC, encendieron entonces las redes sociales criticando una “persecución” del cristianismo y acusaron al PSC de querer “prohibir las procesiones”. Con este ambiente, Custodio Ballester se dio ayer un baño de multitudes y encabezó una manifestación presidida por una pancarta que rezaba: “Libertad religiosa, sí. Hispanofobia, no”.

De España y Catalanes se erigió ayer en convocante de la marcha junto con la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios cuyo presidente, Jesús Cañadas, aseguró que el armamento que llevan en las procesiones es de fogueo. También estaban diversos representantes del PxC, el líder del PP en Sabadell, Esteban Gesa o Miguel Bosch conocido por saludar con el brazo en alto desde la tribuna del Parlament.

La manifestación acabó ante el Ayuntamiento de l'Hospitalet, al que llegaron cantando el himno de la España franquista con letra de José María Pemán, silbaron a la alcaldesa, Núria Marín, llamaron traidor a todo aquel que tuviera esteladas en la ventana y gritaron muy alto: “Viva Cristo Rey”.