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Una mirada femenina sobre el arte del último siglo

La Sala Kubo de San Sebastián reúne hasta el 27 de septiembre el trabajo de 59 artistas imprescindibles

'En las moradas del castillo interior', obra de Victoria Diehl expuesta en la muestra 'En cuerpo y alma. Mujeres artistas de los siglos XX y XXI'.
'En las moradas del castillo interior', obra de Victoria Diehl expuesta en la muestra 'En cuerpo y alma. Mujeres artistas de los siglos XX y XXI'.

En cuerpo y alma. Mujeres artistas de los siglos XX y XXI propone un recorrido por el último siglo del arte a través de 59 mujeres. Una exposición, en la Sala Kubo de San Sebastián hasta el 27 de septiembre, con la que descubrir a las creadoras más importantes -María Blanchard, Sonia Delaunay, Dora Salazar, Kiki Smith, Cindy Sherman o Marina Abramovic-, bajo la premisa de que tras lo bello puede haber una historia de lucha, de superación, de angustia o el camino que ha elegido cada artista para rebelarse contra los canones impuestos por la sociedad.

Esther Ferrer, Dora Salazar, Cristina García Rodero, o Louise Bourgeois son otros de los nombres que reúne la muestra, que ha sido inaugurada hoy por el director de la Fundación Kutxa, Carlos Ruiz.

"No es una exposición listado", ha advertido María Peral, comisaria de la muestra junto a María Oropesa. "Encierra un mensaje más profundo. Hay obras estéticamente muy bonitas, muy bellas, pero esconden algo", ha explicado Peral. Es una exposición además de carácter internacional, en la que se concentran artistas de todos los rincones del mundo.

'El paje de la Cruz', fotografía de Cristina García Rodero expuesta en 'En cuerpo y alma. Mujeres artistas de los siglos XX y XXI'. ampliar foto
'El paje de la Cruz', fotografía de Cristina García Rodero expuesta en 'En cuerpo y alma. Mujeres artistas de los siglos XX y XXI'.

Un ejemplo es la instalación de Paloma Navares con la que rinde homenaje a escritores que se suicidaron y con la que se cierra la muestra. La exposición reúne en su primera sala a aquellas mujeres que se pueden considerar pioneras, a las que abrieron el camino para que otras después pudieran seguir sus pasos, ha destacado Peral.

Es el caso de La gourmandise, de Maria Blanchard, o de Máscaras, de Marujo Mallo, dos mujeres que consiguieron hacerse un hueco en el París de las vanguardias, frente a un mundo artístico dominado por los hombres. Muchas, ha recordado Peral, pudieron labrarse una carrera como artistas porque o bien sus padres lo fueron, o sus parejas.

La exposición continua con artistas más recientes, un elenco de obras que muestran multitud de técnicas y en las que el mensaje crítico comienza a emanar. Entre ellas, Silueta works in Iowa nº4, de la cubana Ana Mendieta, con la que la artista se retrata completamente cubierta de barro sobre el tronco de un árbol. Una fotografía para reivindicar la esencia de la naturaleza.

El tríptico En las moradas del castillo interior, de la gallega Victoria Diehl, la artista más joven de la muestra, con la que a simple vista representa a tres desnudos femeninos en los que se descubre con una mirada más atenta una revisión de la escultura clásica, cierra la exposición.

En cuerpo y alma, una muestra que sólo se podrá ver en San Sebastián, ha precisado Oropesa, no se trata de una exposición "reivindicativa" del feminismo o un ejercicio de discriminación positiva, simplemente una propuesta para mostrar el trabajo de mujeres artistas, cuya presencia todavía es pequeña en museos.