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Un pueblo ourensano aumenta en un 14% su censo electoral con extranjeros

Una docena de portugueses aparecen domiciliados en una vivienda vacía de la familia del alcalde de Oimbra

El pequeño municipio ourensano de Oímbra, con 1.709 personas con derecho a voto en estas elecciones, ha visto disparado su censo electoral con más de dos centenares de extranjeros, pese a que nadie en el pueblo reconoce haberse topado hasta el momento con ningún nuevo vecino por las calles.

No es novedad. Hace cuatro años, coincidiendo con las anteriores municipales, el censo de este Ayuntamiento limítrofe con Portugal se disparó también. Entonces hubo 179 nuevas personas con derecho a voto, la práctica totalidad de nacionalidad portuguesa y 27 de ellas que no guardaban parentesco entre sí aparecían empadronadas en una vivienda deshabitada propiedad de la esposa del alcalde, Alfonso Villarino, del PP. Villarino potenciaba entonces a su hija Ana en la actividad política. La puso de número dos y la designó teniente de alcalde.

En aquella ocasión, el regidor -jubilado de banca con 34 años al frente de la alcaldía- explicó a este diario el repentino aumento de extranjeros empadronados, señalando que "unos van y otros vienen". Cuatro años después, con la descendiente al frente ya de la candidatura aspirando a sucederlo en la alcaldía con él reforzando la lista desde el segundo puesto, el censo de nuevos votantes -de nuevo todos portugueses- se dispara aun más: pasa a 237. Casi un 14% de aumento.

En esta ocasión, el número 6 de la Rúa dos Pateiros, la vivienda de la madre de la aspirante a la alcaldía, acoge solo a 12 portugueses que, a la vista de sus apellidos, tampoco guardan parentesco entre sí. Como los 13 empadronados en otra vivienda de Canta a Rá, perteneciente a la misma mesa electoral de Oímbra. En este distrito, el núcleo del pueblo, votarán este domingo 103 portugueses, supuestamente nuevos vecinos de un municipio que carece del mínimo tejido empresarial. Otros 107 portugueses votarán en la mesa de San Cibrao y el resto, hasta los 237, se reparten en otras dos mesas.

Las candidatas de PSOE y BNG, Marta Arias y Perfecta Losada, ya han anunciado su disposición a denunciar, si es necesario, en el juzgado. Hace cuatro años lo hicieron ante la Junta Electoral "y no pasó nada, no se movió ni un papel, no se tramitó nada", sostiene la candidata nacionalista. Ambas estarán "muy atentas" este domingo porque "creemos que ese aumento del censo no es real".

En Oímbra, el único municipio de Galicia en donde las tres aspirantes a la alcaldía son mujeres, la prensa local no pudo reunirlas para una foto. Villarino se negó tajantemente a posar con sus contrincantes explicando al grupo municipal que le parecía "algo impropio". Sus oponentes advierten que "lo verdaderamente impropio es este extraño crecimiento del censo de votantes".