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Los Mossos d’Esquadra denuncian a tres militares por robar una estelada

Los agentes sorprendieron a los tres soldados tras retirar una bandera en Figueres

Los Mossos d’Esquadra denunciaron la madrugada del pasado domingo a tres soldados, de entre 26 y 22 años, de la Base Militar General Álvarez de Castro de Sant Climent Sescebes por hurtar una estelada de la Rambla de Figueres (Alt Empordà). El Ayuntamiento, gobernado por CiU, ha presentado esta mañana una denuncia ante la Policía Autonómica. Figueres ha sido víctima de los hurtos de esteladas ubicadas en emplazamientos públicos en decenas de ocasiones, tanto que su coste económico ha llegado a ser debatido en el pleno municipal. Ningún responsable de la base militar ha querido hacer declaraciones.

Sobre las 4.45 del domingo, una patrulla de la policía autonómica que se encontraba circulando por el centro de la capital del Alt Empordà vio a tres individuos que corrían por la Rambla, entraban en un vehículo y salían a gran velocidad. Los agentes dieron el alto al vehículo y los tres ocupantes se identificaroncomo militares. Los agentes confirmaron que la bandera había sido sustraída del mástil ubicado en lo alto de la Rambla de la ciudad, por lo que la decomisaron y denunciaron a los tres soldados por una falta de hurto.

Figueres dispone de varias esteladas situadas en zonas públicas de la ciudad que han sido hurtadas en decenas de ocasiones salvo las que ondean en las rotondas. La alcaldesa de la ciudad, Marta Felip (CiU) afirmó que hoy mismo se repondrá la estelada: "No queremos que este incidente deje a la Rambla sin este símbolo”.

No es la primera vez que un militar se ve involucrado en un incidente de estas características. El pasado 29 de octubre, un militar que formaba parte de un grupo de soldados que hacía una marcha a pie y en vehículo por el Alt Empordà se subió a un mástil del Coll del Mosquit, en el Port de la Selva, y al intentar arrancarla resquebrajó la bandera. La enseña había sido colocada por la Asamblea Nacional Catalana. Pese a ello, el Coronel Jefe al mando de la Base Militar pidió disculpas al alcalde, Josep Maria Cervera, por el incidente que atribuyó a un solo soldado.

El Ministerio de Defensa  emitió entonces un comunicado en el que aseguró que se había abierto una investigación para aclarar los hechos y depurar las posibles responsabilidades. En el texto, el Ministerio se  comprometió a “resarcir los posibles daños causados” y lamentó lo que calificó de “hecho aislado” que nada tenía que ver “con la actuación normal de respeto que el Ejército mantiene con la propiedad privada”.