Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
GIPUZKOA BASKET, 67-SEVILLA, 68

Hernangómez lleva al Sevilla a un triunfo que significa la permanencia

El equipo donostiarra deberá ganar la última jornada o dependerá de terceros para salvarse

El ala-pívot del Gipuzcoa Basket, Will Hanley,  junto al pívot del Sevilla, Willy Hernangómez, este domingo en Ilumbe.
El ala-pívot del Gipuzcoa Basket, Will Hanley, junto al pívot del Sevilla, Willy Hernangómez, este domingo en Ilumbe. EFE

El Baloncesto Sevilla certificó la permanencia en la ACB para la próxima temporada tras imponerse en casa del Gipuzkoa Basket con un enorme partido de Willy Hernangómez, lo que obliga a los vascos a ganar la última jornada o depender de terceros para salvarse.

Sevilla, con un buen juego de Berni Rodríguez y el gigante Porzingis de inicio, comenzó haciendo daño a los locales que, sin embargo, como contaban con la muñeca caliente de Dani Díez pudieron evitar las acometidas e intentos de alejarse en el marcador del conjunto de Luis Casimiro.

GIPUZKOA BASKET, 67-SEVILLA, 68

Gipuzkoa Basket:, 67 Jordan (7), Jordi Grimau (7), Dani Díez (22), Huskic (2), Doblas (13)- cinco inicial- Huertas, Franch (6), Olaizola, Iarochevitc, Abercrombye, Hanley (10).

Baloncesto Sevilla, 68: Woodside (7), Pennei (9), Berni Rodríguez (9), Balvin (4), Porzingis (6)- cinco inicial- Byars (6), Alex Urtasun, Hernángómez (20), Oriola (2), Radicevic (6), Gallardo.

Arbitros: García González, García Ortiz y Pérez Niz. Descalificaron a Hanley.

Parciales:  21-22; 34-38- descanso- 50-54; 67-69.

Incidencias: 7.000 aficionados en el pabellón San Sebastián Arena 2016. 

Había advertido durante la semana el preparador del GBC Jaume Ponsarnau del nivel de los sevillanos, cuya plantilla considera de play-off, y los andaluces no quisieron contradecir al preparador catalán, realizando un juego vistoso y versátil a pesar de la excelente defensa guipuzcoano. El segundo y tercer cuarto tuvieron un nombre propio, el del joven Hernángomez, que sumó 14 puntos en medio partido, para otorgar la iniciativa y el dominio al Sevilla, algo que sería determinante para el resultado final.

Con 56-62 llegó la reacción de los guipuzcoanos tras un triple de Jordan que levantó al público de sus asientos, un tiro libre de Franch y una asistencia del propio base catalán tras otra pérdida de Sevilla, culminada por Hanley para empatar a 62.

En un minuto los donostiarras daban la vuelta al marcador y se veían en los instantes finales con opciones de cumplir un sueño que durante tres cuartas partes del partido se estaba convirtiendo en pesadilla.  64-65 señalaba el marcador con poco más de un minuto para el final y todas las espaldas en alto, aroma de final y dos equipos luchando por la principal victoria de su temporada.

Se jugaron en los instantes finales su posesión los vascos con dos puntos de desventaja, equilibrados por Doblas (65-65) y diez segundos finales para los sevillanos que, en su última jugada, con Hernángómez, enorme, machacaba el aro guipuzcoano para otorgar la salvación a Sevilla.