tribunales

El falso shaolín, al banquillo

El juicio comenzará el próximo viernes con la elección del jurado y la declaración del único acusado de dos asesinatos

Imagen de promoción utilizada por el propio Juan Carlos Aguilar.
Imagen de promoción utilizada por el propio Juan Carlos Aguilar.

El falso monje shaolín Juan Carlos Aguilar será juzgado en Bilbao a partir del próximo viernes por el asesinato en 2013 de la mujer nigeriana Maureen Ada Otuya y la colombiana Jenny Sofía Rebollo, un caso que desde su inicio ha generado una gran expectación y seguimiento mediático.

La vista oral, que tendrá lugar en la Audiencia de Bizkaia, comenzará el viernes 17 de abril con la elección de los miembros del jurado popular que juzgarán este caso, quienes, justo después de su designación, escucharán la declaración de Aguilar.

El juicio continuará la siguiente semana con las declaraciones de ertzainas y testigos, los informes de los peritos y las conclusiones de las partes y está previsto que se prolongue hasta el 5 de mayo.

Juan Carlos Aguilar fue detenido el 2 de junio de 2013 y encarcelado días después como presunto autor de las torturas y las muertes de las dos mujeres, así como por el despedazamiento de una de ellas, la ciudadana colombiana.

La vista ha despertado gran expectación entre medios nacionales y extranjeros

Fue arrestado por la Ertzaintza en el gimnasio que regentaba en Bilbao, denominado "Zen 4" y ubicado en la céntrica calle de Máximo Agirre, después de que agentes de este cuerpo rescataran de su interior a la joven nigeriana Maureen Ada Otuya, a quien hallaron maniatada y amordazada y en estado de extrema gravedad después de haber sufrido una brutal paliza.

La mujer, de 29 años y que ejercía la prostitución, quedó ingresada en el bilbaíno hospital de Basurto en coma y falleció tres días después. Tras su detención, Aguilar confesó también haber matado a otra mujer, la colombiana de 40 años Jenny Sofía Rebollo, cuyo cadáver fue hallado descuartizado.

Los agentes encargados de la investigación hallaron en el gimnasio y en el domicilio de Aguilar restos humanos que pertenecían al cadáver despedazado de esta mujer.

Según el escrito de la Fiscalía, el acusado había llevado en fechas diferentes a las dos mujeres a su gimnasio, donde actuó contra ellas "de forma súbita, imprevista e inesperada, sin dar posibilidad alguna de defensa o de huida", con intención de causarles la muerte.

Por ello, la Fiscalía ha calificado los hechos como dos asesinatos con alevosía y ha pedido 20 años de cárcel para el acusado por cada uno de ellos, además del pago de más de 286.000 euros de indemnización a las familias de las víctimas.

Las acusaciones, que representan a la Asociación Clara Campoamor y las familias de las dos víctimas, han elevado esa petición de pena a 45 años de prisión, al entender que en el crimen de la mujer nigeriana el falso shaolín actuó además con ensañamiento. Asimismo han aumentado la reclamación de la indemnización a unos 385.000 euros.

El caso del falso monje shaolín ha generado desde su inicio gran expectación y para el seguimiento del juicio en el Palacio de Justicia de Bilbao, decenas de medios de comunicación nacionales y extranjeros han solicitado la acreditación correspondiente.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS