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‘El Diluvio’ soberanista de Joan Ferran

El exdiputado del PSC compara la situación política con la de los años 30 a partir de textos de un diario republicano

El exdiputado del PSC Joan Ferran.
El exdiputado del PSC Joan Ferran.

“Los republicanos de siempre, los que deseamos ver libre y unida España bajo el régimen federativo, debemos contribuir eficazmente a que la situación se normalice, para que, en toda su plenitud la vida constitucional entre de nuevo en vigor restaurando el régimen autonómico”. La frase no está extraída de ningún documento reciente de un partido político, sino que data de octubre de 1934 y la publicó El Diluvio, un diario republicano y autonomista que se editaba en Barcelona, contrario al secesionismo catalán y clausurado cuando por el franquismo.

A partir de la lectura de aquellos textos, el exdiputado del PSC Joan Ferran ha trazado un paralelismo entre el momento político de entonces y el que ahora atraviesa Cataluña. El resultado es el libro Esperando a Noé, entre el diluvio y la independencia (Ediciones La Lluvia) y que ha prologado el constitucionalista Francesc de Carreras.

“Han pasado 80 años y los temas son reincidentes”, asegura Ferran, que no salva de las críticas a algunos de los que fueron sus compañeros de bancada socialista. Especialmente duro se muestra con los exconsejeros del PSC que acabaron abandonando el partido, aunque no olvida a otras fuerzas de la izquierda, a las que acusa de sucumbir al nacionalismo, “un camino que no lleva a ninguna parte”.

La obra se inicia con la Diada de 2012 y concluye a las puertas del 9 de noviembre. “Las jornadas históricas de 1714, tan gloriosas como se quiera, no merecen que el pueblo catalán las señale como punto de partida en la lucha por la plenitud de sus libertades...Miremos hacia delante y no hacia atrás. ¡Basta para siempre de Corpus de Sangre y de Segadors”, decía El Diluvio el 13 de septiembre de 1932.

De la crítica publicada hace 80 años no se salvan las fuerzas políticas españolas, inmersas entonces, como ahora, en cruzadas acusaciones. “Sin ideal ni programa alguno van a la lucha los diferentes partidos que se disputan los puestos del banquete nacional. Hablan de si Fulano es más ladrón que Zutano, de su Perico quiere seguir mandando y no deja a los demás. El pueblo, sin duda, está cansado de tanto granuja y con razón”.

O esta otra cita sugestiva a propósito de los intentos recentralizadores de los años 30 y de ahora. “La autonomía no es una invención doctrinal ni un problema externo provocado por corrientes circunstanciales de opinión. Es una manera de sentir la convivencia social y las relaciones del individuo con el Estado”, publicó El Diluvio en 1934.

La obra concluye con un alegato para reconducir la situación, tras dos años y medio de órdago soberanista. “La estrechez de miras, el desconocimiento absoluto de la misión que corresponde a Cataluña en España son defectos de los dirigentes de nuestro gobierno autonómico...Doloroso es lo sucedido pero puede enmendarse y a ello deben tender todos los esfuerzos del pueblo catalán”, decía El Diluvio en noviembre de 1934.