Camacho suaviza las formas contra Mas

La popular modula su discurso ante la caída en los sondeos y la pujanza de Rivera

Alicia Sánchez-Camacho, durante la sesión de control al gobierno catalán que se celebró este miércoles.
Alicia Sánchez-Camacho, durante la sesión de control al gobierno catalán que se celebró este miércoles.Toni Albir (EFE)

No solo Convergència ha moderado su estrategia. Alicia Sánchez-Camacho suavizó, al igual que hace dos semanas, el tono de su discurso contra el Ejecutivo de Artur Mas. La popular tendió una mano y ofreció al presidente catalán reconducir su relación con el Gobierno de Mariano Rajoy y negociar otra vez un nuevo modelo de financiación. La propuesta cayó en saco roto porque, al margen de que la legislatura encara su tramo final, Convergència ha renunciado hace tiempo a pilotar esa reforma al sostener que esa ya es una “pantalla pasada”.

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Acosada por los sondeos, que auguran un desplome de los populares en beneficio de Ciutadans, Camacho ha optado por rehuir el papel de líder de un grupo enfurecido para protagonizar otro más amable con su exsocio. El propio presidente le agradeció el gesto hace dos semanas después de que la popular rozara el histrionismo en una de sus intervenciones en la comisión Pujol.

Pero más allá de las formas, Camacho mantuvo sus críticas contra el Gobierno catalán al culparle de ocuparse solo del proceso independentistay de olvidarse de luchar contra la crisis. En ese sentido, acusó a Mas de no haber tomado ninguna medida para reactivar la economía y de haber apostado solo por el endeudamiento y por aplicar los impuestos más altos de España. La senadora propuso en la sesión de control “trabajar en positivo” con una bajada de impuestos en el tramo autonómico del IRPF, que el tripartito elevó y que el Gobierno de Mas mantuvo para no perder una fuente de ingresos. “Deje de engañar a los catalanes”, dijo. “ Algunos dudamos de que haya elecciones el 27-S pero no son plebiscitarias. Son anticipadas”.

La última encuesta del CEO augura que el PP obtendría entre 13 o 14 escaños frente a sus 19 actuales. El PP siempre apela al voto oculto pero en las europeas perdió 100.000 apoyos. Según el citado sondeo, los votantes del PP valoran más a Albert Rivera, con una nota de 6,24 que a su propia líder, que la puntúan con 5,96. Al ministro Jorge Fernández le otorgan incluso una centésima más: 5,97. El nuevo tono de Camacho coincide con la adopción de una actitud similar de Rivera, que intenta cultivar un papel más centrista captando votos en Cataluña con propuestas de reformas estructurales en toda España y no solo nutriéndose de temas identitarios.

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