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Urkullu, el primer lehendakari en recibir a familiares de presos de ETA

Los portavoces de Etxerat dicen que es la primera reunión de varias que han pactado para avanzar en torno al fin de la dispersión

El lehendakari a la izquierda junto al secretario de Paz y Convivencia, frente a los tres representantes de Etxerat
El lehendakari a la izquierda junto al secretario de Paz y Convivencia, frente a los tres representantes de Etxerat

El lehendakari, Iñigo Urkullu, se ha convertido esta mañana en el primer presidente vasco en recibir de forma oficial a los familiares de los presos de ETA. La cita con Etxerat, la asociación que los representa, se ha producido tres años después de que ETA anunciara en octubre de 2011 el fin de las acciones armadas, y prácticamente al mismo tiempo que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy aseguraba a los independentistas, en el Congreso de los Diputados, durante el debate del Estado de la Nación, que mantendrá la dispersión mientras ETA no se disuelva. 

Tras el encuentro, en el que ni el lehendakari ni el secretario de Paz y Convivencia, Jonan Fernández han hecho declaraciones por parte del Gobierno, la portavoz de Etxerat, Maider Alustiza ha asegurado que las dos partes han sellado un compromiso y fijado una agenda de trabajo para acabar con la política de dispersión que se aplica a los reclusos de la banda. Alustiza ha afirmado que durante el encuentro se han alcanzado zonas de acuerdo en torno a la política de dispersión que se aplica a los presos de ETA. Pero además, según ha dicho Alustiza otro de los "puntos de encuentro" se refiere a la necesidad de "reconocer el sufrimiento" que padecen los familiares de presos de ETA, a los que la dispersión obliga a cubrir importantes distancias cada vez que desean visitar a sus allegados en las cárceles.

Además del lehendakari y Jonan Fernández, en el encuentro han estado presentes la directora de Víctimas y Derechos Humanos del Gobierno vasco, Monika Hernando y por parte de Etxerat, José Ángel Aramendi y Nagore López de Luzuriaga, además de Alustiza. Aunque coinciden en la necesidad de acabar con la dispersión, el Gobierno vasco y Etxerat discrepan sustancialmente en sus planes para incentivar la reinserción, pero, a la espera de una nota del Gobierno en la que precise los puntos de encuentro, el Ejecutivo que dirige Iñigo Urkullu cree que, tras el fin de ETA es prioritario encauzar esa consolidación del proceso de paz y de la convivencia, por encima de las reivindicaciones soberanistas. Y en ese proceso el fin de la dispersión podría ayudar, tanbién a la reinserción. El Gobierno vasco cree que la vía Nanclares es un camino más que razonable para los presos que rechazan la violencia y asumen una trayectoria crítica con su pasado. Una vía que en la actualidad apenas si siguen 30 de los 400 de la banda. Para Etxerat la dispersión no tiene ninguna lógica, y hay que acerca a los presos a las cáceles del Pais Vasco como paso previo a su excarcelación.

Alustiza ha dicho que el encuentro de esta mañana va a tener continuidad en breve para seguir trabajando en las materias. Durante el encuentro, el lehendakari ha entregado a la delegación de Etxerat sus documentos 'Zuzenbidea' e 'Hitzeman', en los que -entre otras medidas- se recogen propuestas para el acercamiento de presos de ETA a cárceles próximas a Euskadi y para facilitar la reinserción social de este colectivo.

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