crisis de la construcción

El Grupo Urvasco entra en concurso con un pasivo de 308 millones

El grupo constructor y el hotelero no han logrado acuerdos con sus acreedores. Carey Value Added S.L es uno de los principales al que deben 68 millones. Urvasco es el principal accionista de la cadena Silken

El juzgado de lo Mercantil 1 de Vitoria ha declarado en concurso de acreedores a los grupos constructor y hotelero Urvasco, este último propietario del 55 % de la cadena Silken, al acumular unas deudas de 305 millones de euros. Urvasco no ha superado la fase de preconcurso, en la que pretendía haber llegado a algún tipo de acuerdo con sus acreedores, de manera especial con uno de los principales, Carey Value Added S.L., que solicitó la declaración conjunta de concurso necesario tanto del Grupo Urvasco S.A. como del Grupo Hotelero Urvasco. El grupo, que encabeza el empresario alavés Antón Iraculis, tiene una participación mayoritaria en la cadena Silken, con cerca de una veintena de hoteles, entre ellos el Puerta de América (Madrid), seis en Cataluña y establecimientos en Bilbao como el Dómine y el Indautxu, en Bilbao, así como el Ciudad de Vitoria en la capital alavesa.

El auto dictado por el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Vitoria, explica que el Grupo Urvasco es una entidad que participa en el capital de distintas sociedades dedicadas a los negocios inmobiliario y hotelero, mientras que el Grupo Hotelero Urvasco encabeza la rama del negocio hotelero y está participada en un 93 % por la primera. Por ello el Juzgado afirma que ambos forman parte del mismo grupo y acuerda por tanto la declaración conjunta del concurso de acreedores.

Un tribunal londinense

El auto subraya que en 2013 un tribunal londinense estableció en una sentencia que este grupo debía a su acreedor Carey más de 68 millones de euros, litigio que surgió por la intención de Urvasco que construir un hotel en Londres, para el que no logró la financiación necesaria. Carey solicitó en un juzgado de primera instancia de Vitoria que esa deuda se ejecutara en España, pero Urvasco alegó que aún estaba pendiente de un recurso de apelación. El juez recalca que, en el caso de Carey, se trata de una deuda de "más de 68 millones", y que el grupo carece de bienes que puedan cubrir esa cuantía.

Añade que distintos bancos han "corroborado" los impagos de este grupo, como EBN Banco de Negocios, al que le adeudaba 5,3 millones en 2012, ya que luego el crédito se transformó en un préstamo sindicado entre varias entidades bancarias. También con el Banco Popular acumula una deuda de 18,7 millones, a La Caixa le debía 3,3 millones en 2012 hasta que se transformó en el préstamo sindicado, y el BBVA señala que las dos entidades le adeudan más de 5 millones. A esta deuda financiera se añade el crédito de Carey de 68,9 millones, pero según el informe pericial aportado por este acreedor entre ambas entidades adeudan más de 305 millones de euros, lo que según el Juzgado acredita la "situación generalizada de impago de obligaciones vencidas". El juez nombra administrador concursal al Grupo Sindicatura de Bilbao y reclama a todos los acreedores de estas empresas que informen de los créditos que tienen pendientes.

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Sobre la firma

P. G.

Corresponsal en el País Vasco cubre la actualidad política, social y económica. Licenciado en Ciencias de la Información por la UPV-EHU, perteneció a las redacciones de la nueva Gaceta del Norte, Deia, Gaur Express y como productor la televisión pública vasca EITB antes de llegar a EL PAÍS. Es autor del libro El inconformismo de Koldo Saratxaga.

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