Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Coslada otorgó por decreto a Waiter Music las fiestas desde 2012

El alcalde, del PP, encargó la organización y producción de los conciertos a la empresa investigada en la Operación Púnica

Raúl López Vaquero, alcalde de Coslada. Ampliar foto
Raúl López Vaquero, alcalde de Coslada.

Coslada, donde el PP gobierna en minoría, otorgó por decreto a Waiter Music la organización y producción de las actuaciones musicales en las fiestas mayores de los tres últimos años, que se celebran cada mes de junio. La empresa, con un papel protagonista en la presunta trama corrupta destapada en la Operación Púnica, donde la Guardia Civil investiga el pago de mordidas a cambio de contratos públicos, fue la única a la que el Consistorio invitó a presentarse, siempre por la vía urgente y procedimientos negociados sin publicidad. El dueño de Waiter es José Luis Huerta Valbuena, detenido en Púnica. La firma, con domicilio social en Aranjuez, está especializada en la promoción de conciertos y eventos, booking de artistas y gestión de recintos para eventos.

En todos los casos referentes a los festejos de junio desde 2012, los artistas propuestos por el Ayuntamiento de Coslada estaban representados por Waiter, que además tenía la exclusividad de las actuaciones de los músicos en las fechas elegidas. Fuentes municipales aseguran que los contratos “son legales”. “Todas las contrataciones deben llevar informes técnicos favorables, en este caso del área de Cultura, y también del Departamento de Contratación”, añaden. El alcalde desde 2011 es Raúl López Vaquero. El PP cuenta con 11 concejales, por 8 del PSOE, 3 de IU, 2 de UPyD y 1 de la Agrupación Republicana de Coslada.

El PSOE critica que se cobre por algunas actuaciones y no se sepa la recaudación

Para los festejos de junio de 2012 el Consistorio optó, por razones de “premura” y de “calidad artística, originalidad y proyección”, por un cartel formado por Fangoria, El Barrio y Los Inhumanos más Danza Invisible. La compañía representante de los cuatro grupos era Waiter, que además tenía la exclusividad de estos artistas en las fechas en las que Coslada celebró sus fiestas.

La oferta económica que presentó Huerta Valbuena en nombre de Waiter en 2012 fue de 75.000,80 euros, precisamente el máximo que había fijado el Ayuntamiento. Ni un céntimo menos. El coordinador de fiestas, Amaro López González, observó que se trataba de una “excelente alternativa” para el presupuesto municipal y “una óptima respuesta para todos los públicos”. La oposición votó en contra en la Mesa de Contratación. La socialista Pilar Mondéjar preguntó por qué se había tramitado el expediente por procedimiento negociado sin publicidad “con una sola empresa, y no invitando al menos a tres como se hace siempre”. El coordinador de fiestas manifestó que “se querían unos determinados artistas y esos son los que se traen”. López insistió en que “por razones artísticas” se contrató de esa forma “porque se sabía lo que se quería”. Y apeló a las prisas para justificar que solo se invitara a Waiter: “No estamos en plazo de pedir presupuestos a varias empresas”.

Para “equilibrar” el bajo presupuesto disponible con el elevado coste de las actuaciones de mayor calidad/popularidad, se optó por “eliminar la gratuidad” de alguno de los conciertos, cuya recaudación y la explotación de las barras serían para Waiter, según figura en el contrato privado entre el Consistorio y la empresa. El contrato se tramitó por la vía urgente, con dos meses de margen.

“Nos parece cuando menos extraño que el PP contrate con una empresa que está vinculada a casos de presuntas irregularidades y casos de corrupción. Es extraño que haya sido la adjudicataria por decreto de alcaldía y no se hayan buscado otras empresas como se hacía históricamente, en las que se animaba a participar a más empresas”, observa Ángel Viveros, portavoz municipal del PSOE y alcalde en la anterior legislatura. “Es la primera vez que se cobra entrada. A día de hoy seguimos sin saber ni el aforo ni la recaudación por la explotación de la venta de entradas”, critica el responsable socialista. Para el concierto de Fangoria se cobraron entre tres y cinco euros. La entrada para la actuación de El Barrio varió entre los 18 y 25 euros.

El mismo proceso se repitió en 2013, con un presupuesto máximo de 75.000 euros. Waiter lo ganó tras presentar una oferta de 74.415 euros. Eso sí, en esta ocasión el Ayuntamiento realizó una consulta técnica a distintas empresas productoras de espectáculos, entre ellas Waiter, “para conocer su opinión” sobre las actuaciones musicales que mejor estaban funcionando ese año. Tras combinar más de 50 actuaciones posibles, la Concejalía de Cultura y Festejos se decantó por Auryn, Hombres G y Melocos-Aldeskuido. El productor era Waiter, con carácter exclusivo en las fechas de las fiestas. Para el concierto de Auryn se cobraron tres euros, y ocho en el de Hombres G. De nuevo, la recaudación de los conciertos y la explotación de las barras fue para Waiter.

En 2014 el Ayuntamiento volvió a consultar a cuatro productoras de espectáculos, entre ellas Waiter. La Concejalía de Cultura y Festejos volvió a combinar más de 50 actuaciones posibles y se decidió por una propuesta de “calidad, diversidad de públicos, proyección en radio y TV y veteranía”: David de María, Melendi y Loquillo. En los tres casos, Waiter era el productor y tenía la exclusividad de los artistas. El coordinador de festejos justificó que el procedimiento para contratar a los músicos fue negociado sin publicidad “por razones artísticas; la empresa propuesta tiene la exclusiva de los artistas que queremos”. La oposición volvió a votar en contra en la Mesa de Contratación al entender que el procedimiento no fue el adecuado. El contrato, con un tope de 75.000 euros, no fue rebajado ni un euro por Waiter. Esta vez, la compañía cobró 10 euros por entrada para ver a Melendi.

Sigue con nosotros la actualidad de Madrid en Facebook, en Twitter y en nuestro Patio de Vecinos en Instagram