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Citroën blinda el futuro de la planta de Vigo con un nuevo modelo

La factoría de Balaídos producirá 200.000 furgonetas anuales a partir de 2017

Feijóo (en el centro) con directivos de Citroën en su sede de París
Feijóo (en el centro) con directivos de Citroën en su sede de París

El futuro a medio plazo de la planta viguesa de PSA Peugeot Citroën quedó ayer garantizado con la adjudicación del proyecto K9, el nuevo modelo de vehículos utilitarios ligeros por el que pugnaba con la fábrica eslovaca de Trnava. La decisión se produce después de que el comité de empresa aceptara una importante reducción de salarios y complementos, que la dirección de la compañía consideró indispensable para atribuir la fabricación de la furgoneta a la factoría de Balaídos.

 La resolución, adoptada por el comité ejecutivo del grupo automovilístico, fue una sorpresa a medias, ya que algunos de los sindicatos representados en el comité de empresa de Vigo la daban por descontado, y atribuían su vinculación a la rebaja salarial a un intento de forzar el apoyo de la plantilla a la reforma del convenio colectivo. Y aunque no figuraba en su agenda oficial, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, se había desplazado a París, acompañado del conselleiro de Economía e Industria, Francisco Conde, lo que les permitió compartir la noticia con el director de la Región Europa de PSA Peugeot Citroën, Denis Martin, y con el director Industrial de la compañía, Yann Vincent.

La furgoneta K9, de la que en 2017 comenzarán a producirse en Galicia 200.000 unidades anuales, se inscribe en la gama de vehículos utilitarios ligeros que se espera que marque el futuro a medio y largo plazo de Citroën, por lo que su consecución era considerada estratégica por la dirección de la planta viguesa. De ahí que la bajada salarial se planteara a los trabajadores como un sacrificio “indispensable” para garantizar la continuidad de la factoría, en la que trabajan alrededor de 7.000 personas.

El grupo con sede en París, presidido desde el pasado marzo por el portugués Carlos Tavares, ha implantado un nuevo modelo de competencia abierta entre sus propias plantas productivas, lo que obligó a Vigo a rivalizar a la baja en salarios con los de la factoría eslovaca de Trnava. Tras varias semanas de duras negociaciones, la dirección de la fábrica gallega logró imponer la rebaja salarial con el apoyo del mayoritario Sindicato Independiente de Trabajadores (SIT) y el rechazo de las otras cuatro centrales —UGT, CC OO, CIG y CUT— con representación en el comité. El acuerdo estaba condicionado a la adjudicación del K9.

El director del centro de Vigo, Yann Martin, destacó el “mucho trabajo y arduo esfuerzo” que ha sido necesario para lograr la adjudicación. El montaje de la nueva furgoneta será “decisivo” para el futuro de la fábrica, añadió, ya que “asegurará un importante volumen de producción en la próxima década” y posibilitará la ejecución del Plan Industrial, que incluye medidas de mejora logística, inversiones y transformaciones para “estar así preparados para otros nuevos modelos”.

El director industrial del grupo francés consideró “concluyente” el apoyo recibido del Gobierno gallego “para reforzar la competitividad del sector automovilístico”. Yann Vincent agradeció a continuación los “esfuerzos realizados por el conjunto de los trabajadores de la planta de Vigo”, que han “respondido a las exigencias económicas demandadas por el grupo”. Feijóo, mientras, consideró que la adjudicación es la “mejor noticia posible” para los empleados, el sector auxiliar “y el PIB de Galicia”. El presidente de la Xunta se desplazará hoy a Vigo para reunirse con el Clúster de Automoción, en el que están integradas las industrias auxiliares de Citroën.

También el alcalde de Vigo, Abel Caballero, trasladó su felicitación a dirección y trabajadores de la fábrica, aunque reivindicó el mérito del Ayuntamiento al poner a disposición de Citroën 5.000 metros cuadrados para ampliar sus instalaciones, una medida sin la cual “no habría nueva furgoneta”, aseguró. A la satisfacción general se sumó la patronal gallega, cuyo presidente, José Manuel Fernández Alvariño, atribuyó la noticia al “magnífico trabajo” del presidente de la Xunta. El Clúster de Automoción también valoró la posibilidad de “aumento de carga de trabajo y las perspectivas muy favorables” que la adjudicación abre para la industria auxiliar.

Los matices llegaron de la oposición y de los sindicatos. Estos últimos celebraron la “buena noticia”, aunque criticaron que el grupo haya favorecido la “competencia brutal” entre plantas de la misma empresa para imponer “recortes a los trabajadores”. El secretario general PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, agradeció, por su parte, a los trabajadores el “compromiso” que ha servido para conseguir la producción del K9 y expresó su deseo de que “recuperen cuanto antes esos derechos a los que renuncian”. Aunque se sumaron a las felicitaciones, el portavoz nacional del BNG, Xavier Vence, advirtió de que Galicia precisa de “otro tipo de política industrial” mientras la viceportavoz parlamentaria de AGE, Yolanda Díaz, instaba a la compañía a aclarar “si se van a seguir promocionando planes de ajuste”.