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IU vira su estrategia para marcar diferencias con el PSOE en la Junta

La federación no cuestiona el pacto, pero apuesta por “otra forma de estar” en la coalición

Antonio Maíllo (segundo por la derecha), con consejeros y dirigentes de IU. Ampliar foto
Antonio Maíllo (segundo por la derecha), con consejeros y dirigentes de IU.

El término “genuino” va a ponerse de moda en los próximos meses en Izquierda Unida. Lo anticipan sus dirigentes y también el documento que se someterá a debate en la primera asamblea de rendición de cuentas que celebrará el próximo día 21 la federación de izquierdas. No es un cónclave limitado al balance de su actuación, que también, sino sobre todo el punto de partida de un viraje de estrategia para diferenciarse en el Gobierno andaluz de coalición con los socialistas. Un guión para el ciclo electoral de 2015 que abrirán en mayo las elecciones municipales, a las que seguirán las generales y cerrarán las autonómicas andaluzas, salvo que el centrifugado electoral tome otra dirección.

IU lleva algunas semanas lanzando señales de este giro. Se nota en las intervenciones en la sesión de control del Parlamento de su portavoz parlamentario, José Antonio Castro, en las preguntas dirigidas a la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. Castro mete morcillas contra determinadas políticas del Gobierno en el que está IU como las que aluden al sector público, las externalizaciones y subcontrataciones de servicios en la Juna; o con reproches al cambio de criterio del PSOE respecto a la estabilidad presupuestaria recogida en el artículo 135 de la Constitución.

También se ha visto en la denuncia de IU del acuerdo, posteriormente revocado, del consejero rector de la agencia Idea para pagar las defensas de los imputados en el caso de los ERE. En este asunto, que la cúpula del Gobierno desconocía, IU no descarta pedir la dimisión del viceconsejero de Economía y presidente del consejo de IDEA si considera insuficientes las explicaciones del consejero, José Sánchez Maldonado, en una próxima comparecencia.

Pero donde se declara abiertamente este cambio de rumbo es en el informe que debatirá dentro de dos semanas la asamblea de IU, donde se lee: “En 2014 ha estallado el escenario político. Lo que era vigente y lógico en 2012 no lo es tanto en 2015. IU debe adaptar su estrategia a este nuevo momento político con una actualización en el papel del Gobierno en Andalucía. La expresión más nítida de nuestras propuestas, los elementos diferenciales y específicos de lo que significa y por qué IU está en la Junta de Andalucía deben intensificarse”.

Estrecho marcaje a Alonso

El coordinador de IU, Antonio Maíllo, ha encargado un informe sobre las tres comparecencias del consejero de Educación, Luciano Alonso, sobre la investigación interna abierta por esta consejería sobre el presunto fraude en los cursos de formación. Una vez analizado, IU tomará las “medidas oportunas”, sin descartar la petición de una comisión de investigación, señaló Maíllo a Europa Press.

A este dirigente las explicaciones no le parecen “suficientes”, aunque “será determinante ese estudio para adoptar la posición que sea más adecuada en el objetivo de conocer lo que ha ocurrido y cuanto antes mejor”. Maíllo no cree que la petición por parte de su grupo de una comisión de investigación pudiera ocasionar la ruptura del pacto de Gobierno. “¿Cómo un instrumento de transparencia en un Parlamento va a suponer la caída de un gobierno? Eso no tiene ningún sentido, a no ser que se quiera obstruir”, afirmó.

En este sentido, el secretario de Organización del PSOE, Juan Cornejo, afirmó que esta petición “no es necesaria en estos momentos” ni tiene sentido porque la petición que hizo IU de “esclarecer y clarificar se está cumpliendo”.

Maíllo calificó de “error” el que Alonso no haga público el listado de entidades a las que la Junta de Andalucía les ha pedido el reintegro de las ayudas, una decisión que el consejero justificó por la ley de protección de datos.

En el documento que debatirá la asamblea, Izquierda Unida cuestiona a la consejería de Alonso por “bloquear” los canales de comunicación con su grupo parlamentario. También se queja del consejero de Justicia, Emilio Llera, del que afirma es “totalmente indiferente” a sus peticiones.

El documento defiende “priorizar las actuaciones políticas más genuinas” de IU en alianza con las clases bajas y medias “con modos cercanos a la gente y alejados de los clichés de la política institucional tradicional”. Este cambio no busca la ruptura del pacto de gobierno con el PSOE. “El acuerdo por Andalucía es una hoja de ruta de obligado cumplimiento”, escriben los redactores del informe. La formación que dirige Antonio Maíllo no quiere que la asamblea verse sobre si coalición sí o no —es sí o sí—, sino cómo afrontar el último año de la legislatura. Ni siquiera Alberto Garzón, el futuro referente electoral de IU federal, defiende esa tesis, aunque fue de los más renuentes al acuerdo y cuando la crisis de Gobierno por los realojos de la Corrala Utopía defendió la ruptura. “IU tiene que cumplir con el acuerdo programático con el PSOE en Andalucía”, dijo días atrás.

Desde el PSOE, hay dirigentes que atribuyen este giro de IU a la irrupción de Podemos en el panorama electoral, que ha frenado en seco el ascenso demoscópico de la federación de izquierdas. En IU aseguran que ese sarampión lo han superado y admiten que la reformulación de su “forma de estar” en el Gobierno se debe sobre todo al bullicio interno. “Hay mucha gente descontenta con el pacto y mucha presión de la militancia”, admiten fuentes de la federación. “Las fotos de Susana Díaz con alguien del Ibex 35 enervan a nuestra gente”, añaden a modo de explicación.

El “discurso refrescado” de IU pasa por hacer bandera de la agenda social, “abrir fisuras” en el modelo económico con la banca pública o la ley integral de Agricultura, de la que nada se sabe, e impulsar las leyes de Participación y de Memoria Democrática, de cuya “paralización” acusan a sus socios.

Pero donde la diferenciación de IU genera irritación en el PSOE es cuando aborda los casos de corrupción. “Hay que profundizar en la investigación del pasado”, señaló Castro el pasado miércoles en un encuentro con periodistas en el que no descartó pedir una comisión de investigación sobre los cursos de formación. Estas declaraciones sentaron mal en el PSOE, donde se descolgaron muchos teléfonos para pedir explicaciones. IU va a dejar en manos de su asamblea esta decisión.

Antonio Maíllo cree que el PSOE no debe enojarse por la apuesta de IU de “esclarecer todos los episodios de corrupción conocidos hasta la fecha”, como se afirma en el documento. “Este es un Gobierno nuevo porque está IU, pero no nos sentimos herederos de lo anterior. El PSOE no se puede sentir aludido porque no estamos cuestionando este Gobierno, porque este Gobierno también es nuestro, de IU y del PSOE”, afirma.

El secretario de Organización del PSOE, Juan Cornejo, resta importancia a esta estrategia de Izquierda Unida. “Hay una escenografía de diferenciación, pero lo importante es que los acuerdos entre las dos fuerzas se producen. Hay que dedicar más tiempo a poner en valor lo que estamos haciendo y menos a buscar las diferencias”, sostiene.