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Ese baile sexy

El músico madrileño dibuja un recorrido por varios locales míticos camino de su estudio

El músico John Grvy en el bar de Malasaña La Vía Láctea. Ampliar foto
El músico John Grvy en el bar de Malasaña La Vía Láctea.

1. Plaza Dos de Mayo. Uno de los sitios que más he frecuentado en los dos últimos años. Durante el día es un crisol de niños jugando a la pelota, balanceándose en los columpios... De noche convergen los Episodios Nacionales de una juventud sobre ruedas que planean cómo conquistar su futuro. Cerveza en mano, claro.

2. La Vía Láctea. He sufrido más amores veraniegos en una noche que en cualquier playa. Trato inigualable. Se ha convertido en el centro de operaciones nihilistas para mí y mis amigos. Hemos cerrado el local, ayudado a recoger e incluso alguno de nosotros ha trabajado o pinchado aquí. Un diez. (C/ Velarde, 18)

3. Toni 2. La combinación de tunos, empresarios de avanzada edad con mujeres jóvenes despampanantes, cientos de historias atesorados en trajes caros, un gin tonic bien servido, un piano sonando y las voces unísonas de todo el bar cantando canciones que todos conocemos (todos menos yo) es impagable. (C/ Almirante, 9)

4. Terraza de La Casa Encendida. Los veinteañeros somos soñadores y si hay un sitio especial en el que vuele realmente alto mi imaginación es aquí. Estoy hablando de sentarse a leer un rato... (C/ Ronda de Valencia, 2)

5. Cine Doré. En esta sala he pasado muchas tardes tras elegir a dedo una película desconocida para mí. Funciona muy bien si tienes una cita; bueno, menos una vez que me quedé dormido viendo una película sobre la muchedumbre en la India. Ella dijo que ronqué pero tan solo descansaba los ojos. (C/ Santa Isabel, 3)

6. El Rey del Pollo. Haciendo honor a su nombre, Candi sirve posiblemente el pollo más sabroso de toda la ciudad. Hemos hecho cenas de Navidad, comidas familiares y visitas random para tomar un café y nunca nos ha faltado una sonrisa al marchar. (C/ Amaniel, 1)

7. La Central. Normalmente compro los libros en la cuesta de Moyano o al tipo siempre sonriente que se encuentra a la salida de mi facultad. Sin embargo, hacer window shopping y leer páginas aleatorias de libros que jamás compraré es algo que me fascina. Y este es el mejor lugar. (C/ Postigo de San Martín, 8)

8. Sala Maravillas (Nasti). Es una de las salas más conocidas de la ciudad y el sitio donde di mi primer concierto en Madrid. Siempre le guardaré un cariño especial a esa cueva poco iluminada en la cual he vivido las situaciones más surrealistas de mi vida. (C/ San Vicente Ferrer, 33)

9. Estudio Lowlight. Está en Carabanchel. Si vives sólo en el centro, se ve como un mundo más humano, más real, más barrio. Es mi segunda casa; aquí ensayo, grabo y compongo. A veces no hacemos nada de eso y matamos las horas jugando a una máquina de recreativos que tienen. (C/ Santo Domingo, 9)

10. Café Mamá Inés. Una de las cafeterías más agradables de Chueca. La ambientación y la comida son geniales. Un sitio ideal para reunirte con alguien y charlar tranquilamente. (C/ Hortaleza, 22)

Promesa encontrada

J.E. Edward tiene estilo, talento y ambición. Sony no ha tardado en echarle el lazo. Este domingo presenta su Ep 199X (Sala Siroco). Neosoul nocturno flasheado por destellos electrónicos.

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